LA MUERTE NO EXISTE
La muerte es un imposible, un fantasma de la imaginación humana.La Creación y el cosmos son una colosal manifestación de Vida y Consciencia. Las cosas son tal y como nos cuenta Sogal Rimponche en El libro tibetano de la vida y la muerte:
El físico David Bohm ha descrito la realidad como “una totalidad ininterrumpida de fluido en movimiento”. Lo que ven los maestros, pues, lo que ven directamente y con comprensión total, es ese movimiento fluido y esa totalidad ininterrumpida. Lo que nosotros en nuestra ignorancia llamamos vida y lo que nosotros en nuestra ignorancia llamamos muerte solo son aspectos distintos de esa totalidad y ese movimiento.
Deepak Chopra lo expresa de un modo así de bello:
Lo que llamamos muerte no es más que un salto cuántico de la creatividad al ser. El universo se enciende y se apaga constantemente a nivel subatómico, a nivel molecular, a nivel de los órganos. El universo se recrea a sí mismo, estamos constantemente muriendo para recrearnos. Si algún día tuviéramos éxito para conquistar la muerte, el universo se modificaría, se quedaría estático. Es a través de la muerte como el universo se actualiza y se renueva a sí mismo.
Si entendemos la muerte entenderemos la vida. La muerte es el apagado, y el nacimiento, el encendido. Por cada apagado hay un encendido. Si muriéramos y no recreáramos, seríamos la única excepción en el universo entero.
Así pues, también el ser humano, por lo que auténticamente es (vida) y siente que es (consciencia), trasciende rotunda e infinitamente lo que una vida física y la existencia durante unos pocos años significan. En este marco, lo que la humanidad denomina muerte no es tal, sino el punto evolutivo y la fase de transición entre el fin de un ciclo vital (la vida física y la encarnación material que termina) y el inicio de otro ciclo vital (nueva reencarnación en una nueva vida física).
La evolución y los ciclos son consustanciales a la Creación. Nuestros ancestros se percataron de esto y lo condensaron en lo que el Kybalion denomina Principio del Ritmo. El cosmos y la naturaleza se renuevan y regeneran, fluyen y refluyen, mediante los cambios de ciclo. De este modo, tener miedo a la muerte es tenerlo a la vida, pues no hay vida sin muerte, ni muerte sin vida. Y comprender la muerte es entender la vida.
EL TRÁNSITO – Emilio Carrillo
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