Sois muchos los que estáis esperando mi regreso.
Existe en la Humanidad en estos tiempos una gran expectación por la proclamación de mi venida. Pero mi regreso a la Tierra no va a producirse como esperan. En verdad, mi regreso a la Tierra se está produciendo ahora, en este instante.
Soy yo el que regresa en esas ondas de luz que estáis recibiendo. Soy yo el que retorna rodeado de amor y de esperanza cuando abrís los brazos para recibir las oleadas de energía que descienden hasta vosotros para ayudaros a evolucionar.
¿De dónde creéis que surge esa energía?
Surge del Sol, pero no de vuestro sol más directo, al que habéis llamado Ra en otro tiempo. Surge del sol central de vuestro universo, el sol del que provengo.
Son nueve los soles que rigen e iluminan los nueve universos que parten del Padre/Madre que a todos nos ha creado.
Son nueve las ondas concéntricas que generan mundos a su alrededor. Todo surge y se establece en función del nueve, porque nueve son las galaxias que componen cada uno de los nueve universos que parten de la Fuente. Nueve los sistemas solares que giran alrededor del sol central de cada galaxia, y nueve los planetas que componen cada sistema solar. Son nueve los niños que hoy regresan a la Tierra, nueve portadores de la esencia bendita que un día yo os traje. Nueve niños que generan nueve círculos de luz crística, la luz del sol central del universo, el sol que parte primero de Dios, y que por tanto ha sido llamado su Hijo.
Su Hijo más directo. El primer sol que forma parte de la Fuente para iluminar y bendecir la totalidad de este universo generado a partir de él. Ese sol derrama hoy sobre la Tierra una luz sanadora e integradora, que os está ayudando en vuestra evolución. Es esa misma luz la que un día, hace ya mucho tiempo, yo os traje.
Hoy la Tierra es bendecida por la influencia directa de esa luz y también por el regalo que traen esos nueve niños, puntos centrales de cada uno de los nueve círculos que van a formar sobre vuestro planeta. Son niños benditos. Son niños solares, niños de Solaris, el nombre que se os otorga hoy para designar al sol central de este universo, del cual es una pequeñísima parte.
Ra, Alcyon –el sol central de vuestra galaxia- y Solaris: tres pasos hacia la Fuente, el Padre/Madre que a todos nos ha creado y del cual hemos partido.
Alicia Sánchez Montalbán – Las enseñanzas de Jesús
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