https://misteri1963.blogspot.com.esgoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.argoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.cogoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.brgoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0 google.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Misteri1963

Translate

sábado, 29 de julio de 2017

El sistema de energía de tu cuerpo está en desarrollo - Saint Germain

EL GRAN MANUAL DE LA FEDERACION TEOSOFICA INTERGALACTICA DE LA LUZ A C V

Las ideas capitales que son parte de este Manual y sobre las cuales está basado
este video, son las siguientes:

1. El universo manifestado tiene sus raíces en un principio Eterno, Ilimitado, Inmutable,
siempre Inmanifestado, al cual se le designa como el Absoluto, o la Realidad Suprema. Este principio trasciende al poder de la comprensión humana.

2. Conciencia y Poder, o Espíritu y Materia, no son dos realidades independientes, sino dos
aspectos polares del Absoluto. Son los productos primarios de la diferenciación, y
constituyen la base de la Manifestación.

3. De esta Triada proceden todos los innumerables universos que aparecen y desaparecen
en un ciclo interminable de Manifestación y Disolución.

4. Los innumerables Sistemas Solares que forman el universo manifestado, son expresiones de esa Realidad Suprema. Cada Sistema Solar es una unidad independiente, y sin embargo mantiene sus raíces en la realidad siempre Inmanifestada.

5. Cada Sistema Solar es un mecanismo perfectamente ordenado, que no sólo está
gobernado por leyes naturales in mutables sino que es la manifestación de una Inteligencia
trascendente, a la cual se le da el nombre de Logos o Dios.

6. El Sol físico y los planetas conectados con él son la parte más externa o más densa de
nuestro Sistema Solar, en el cual existen varios mundos invisibles compuestos de materia
cada vez más fina, que interpenetran el mundo físico.

7. Todo este Sistema Solar con sus planetas visibles e invisibles, es el vasto escenario sobre el cual la vida en sus varios estados e innumerables formas evoluciona hacia una perfección cada vez mayor.

8. Todo este asombroso proceso tiene lugar de acuerdo con un Plan definido que está
presente en la Conciencia Divina y que es controlado y guiado por varias jerarquías de
Seres en diferentes grados de evolución.

9. La evolución de nuestra humanidad terrestre es guía da por una Jerarquía Oculta
integrada por Seres humanos perfectos que han desarrollado poderes y facultades
trascendentales que nosotros no podemos concebir en nuestro actual estado. Esos Seres
están en contacto íntimo y constante entre sí y con los asuntos del mundo, y los dirigen
conforme al Plan Divino, con destreza y sabiduría consumadas.

10. La vida evoluciona gradualmente, estado por estado, a través de los reinos mineral,
vegetal, animal y humano, y continúa evolucionando después de alcanzar la perfección de
la etapa humana.

11. Todo ser humano es Divino en esencia y contiene dentro de sí todas las cualidades y
poderes que asociamos con la Divinidad, en estado germinal y en desarrollo gradual hacia
una perfección siempre mayor y una expansión de con ciencia que no tiene límites.

12. El desarrollo de estas cualidades y poderes latentes se logra mediante el proceso de la
reencarnación. El alma encarna una y otra vez en diferentes países y bajo circunstancias
variadas, para obtener experiencias de toda clase. Y luego pasa períodos de reposo en los
planos superfísicos para asimilar estas experiencias.

13. No sólo el aspecto físico sino todos los demás de la vida humana, están gobernados por leyes naturales que operan en sus respectivas esferas. Esta ley de causa y efecto que todo lo abarca y que se conoce generalmente como Karma, hace al hombre dueño de su destino y dispensador de felicidad o de miseria para sí mismo.

14. Tal como en los reinos vegetales y animal puede acelerarse la evolución de las formas
utilizando las leyes de la biología, así también puede acelerarse en gran medida la
evolución del hombre aplicando leyes mentales y espirituales que operan en sus respectivos campos.

15. La Ciencia de la Renovación de Sí Mismo se basa en la aplicación de estas leyes
naturales, en su totalidad, al problema de la evolución humana. Y, por tanto, es tan cierta y
confiable de dar resultados definidos como lo son las leyes que operan en el plano físico en
el campo de la Ciencia moderna.

El libro de Urantia - La Comprensión del Hijo Eterno


Documento 6


En cuanto a identidad, naturaleza y otros atributos de la personalidad, el Hijo Eterno es el equivalente pleno, el complemento perfecto y la eterna contraparte del Padre Universal. En el mismo sentido que Dios es el Padre Universal, el Hijo es la Madre Universal, y todos nosotros, altos y bajos, constituimos su familia universal.


Para apreciar el carácter del Hijo, debéis estudiar la revelación del carácter divino del Padre; ellos son por siempre e inseparablemente uno. Como personalidades divinas son virtualmente indistinguibles uno del otro por las órdenes más bajas de la inteligencia; si bien no es tan difícil reconocerlos separadamente para los que tienen su origen en los actos creadores de las Deidades mismas. Los seres nacidos en el universo central y en el Paraíso distinguen al Padre y al Hijo no sólo como una unidad personal de control universal sino también como dos personalidades separadas que funcionan en ámbitos definidos de la administración del universo.


Como personas, vosotros podéis concebir al Padre Universal y al Hijo Eterno como individuos separados, porque ellos en verdad lo son; pero en la administración de los universos están tan entrelazados e interrelacionados que no siempre es posible distinguirlos. Cuando, en los asuntos de los universos, el Padre y el Hijo se encuentran en interasociaciones confusas, no siempre es beneficioso intentar segregar sus operaciones; recordad simplemente que Dios es el pensamiento iniciador y que el Hijo es el verbo expresivo. En cada universo local esta inseparabilidad se personaliza en la divinidad del Hijo Creador, que representa al Padre y al Hijo ante las criaturas de diez millones de mundos habitados.


El Hijo Eterno es infinito, pero es accesible a través de las personas de sus Hijos Paradisiacos y mediante el paciente ministerio del Espíritu Infinito. Sin el servicio de autootorgamiento de los Hijos Paradisiacos y el amante ministerio de las criaturas del Espíritu Infinito, los seres de origen material difícilmente podrían esperar alcanzar al Hijo Eterno. Y es igualmente cierto que, con la ayuda y dirección de estas agencias celestiales, el mortal con conciencia de Dios alcanzará ciertamente el Paraíso y algún día llegará ante la presencia personal de este majestuoso Hijo de Hijos.


Aunque el Hijo Eterno es el modelo original de la consecución de la personalidad mortal, encontraréis más fácil entender la realidad del Padre y del Espíritu, porque el Padre es el verdadero otorgador de vuestra personalidad humana y el Espíritu Infinito es el origen absoluto de vuestra mente mortal. Pero según ascendáis la senda paradisiaca de progresión espiritual, la personalidad del Hijo Eterno se os hará cada vez más real, y la realidad de su mente infinitamente espiritual se hará más discernible para vuestra mente progresivamente espiritualizada.


Nunca podrá el concepto de Hijo Eterno resplandecer en vuestra mente material ni en la mente morontial subsiguiente; sino hasta cuando os espiritualicéis y comencéis vuestra ascensión espiritual, entonces la comprensión de la personalidad del Hijo Eterno comenzará a igualar la claridad de vuestro concepto de la personalidad del Hijo Creador originado en el Paraíso, quien, en persona y como persona, una vez se encarnó y vivió en Urantia como un hombre entre los hombres.


A través de vuestra experiencia en el universo local, el Hijo Creador, cuya personalidad es comprensible para el hombre, debe compensar vuestra incapacidad de entender la plena significación del más exclusivamente espiritual, pero sin embargo personal, del Hijo Eterno del Paraíso. A medida que progreséis a través de Orvonton y Havona, según dejéis atrás el cuadro vívido y las profundas memorias del Hijo Creador de vuestro universo local, el tránsito de esta experiencia material y morontial será compensado por los conceptos en constante ampliación y la comprensión cada vez más intensa del Hijo Eterno del Paraíso, cuya realidad y cercanía aumentarán cada vez más a medida que progreséis hacia el Paraíso.


El Hijo Eterno es una personalidad grandiosa y gloriosa. Aunque rebasa las facultades de la mente mortal y material entender la realidad de la personalidad de tal ser infinito, no dudéis, él es una persona. Yo sé de qué hablo. Son casi innumerables las veces que me he encontrado ante la presencia divina de este Hijo Eterno y luego he salido al universo para ejecutar su misericordioso mandato.


[Redactado por un Consejero Divino asignado a la formulación de esta declaración que describe al Hijo Eterno del Paraíso.]

El libro de Urantia - La Personalidad del Hijo Eterno

Documento 6

El Hijo Eterno es esa personalidad infinita de cuyas ataduras de personalidad no cualificada el Padre Universal escapó mediante la técnica de la trinidización, y por virtud de la cual ha seguido desde entonces otorgándose en interminable profusión sobre su universo en expansión sempiterna de Creadores y criaturas. El Hijo es personalidad absoluta; Dios es personalidad paterna: la fuente de la personalidad, el otorgador de personalidad, la causa de la personalidad. Cada ser personal deriva la personalidad del Padre Universal así como el Hijo Original eternamente deriva su personalidad del Padre del Paraíso.
La personalidad del Hijo del Paraíso es absoluta y puramente espiritual, y esta personalidad absoluta es también el modelo original divino y eterno, primero, del otorgamiento de personalidad que efectúa el Padre al Actor Conjunto, y, posteriormente, del otorgamiento de personalidad a las miríadas de sus criaturas de un vasto universo.
El Hijo Eterno es verdaderamente un ministro misericordioso, un espíritu divino, un poder espiritual, y una personalidad real. El Hijo es la naturaleza espiritual y personal de Dios hecha manifiesta a los universos: la suma y substancia de la Primera Fuente y Centro, despojado de todo lo que no es personal, de lo extradivino, no espiritual, y puramente potencial. Pero es imposible transmitir a la mente humana una imagen verbal de la belleza y magnitud de la excelsa personalidad del Hijo Eterno. Todo lo que tiende a ocultar al Padre Universal opera con casi igual influencia para prevenir el reconocimiento conceptual del Hijo Eterno. Vosotros debéis esperar vuestro logro del Paraíso, y entonces comprenderéis por qué fui incapaz de describir el carácter de esta personalidad absoluta para la comprensión de la mente finita.

 [Redactado por un Consejero Divino asignado a la formulación de esta declaración que describe al Hijo Eterno del Paraíso.]

El libro de Urantia - La Mente del Espíritu


Documento 6

El Hijo Eterno es espíritu y tiene mente, pero no una mente ni un espíritu que la mente mortal pueda comprender. El hombre mortal percibe la mente en los niveles finito, cósmico, material y personal. El hombre también observa los fenómenos mentales en organismos vivientes que funcionan en el nivel subpersonal (animal), pero le resulta difícil comprender la naturaleza de la mente cuando se asocia con seres supermateriales o cuando es parte de personalidades exclusivamente espirituales. Sin embargo, la mente debe definirse de manera distinta cuando se refiere al nivel espiritual de la existencia, y cuando se la usa para denotar funciones espirituales de la inteligencia. El tipo de mente que se alía directamente con el espíritu no es comparable ni con la mente que coordina espíritu y materia ni con la mente que sólo se alía con la materia.
El espíritu está siempre consciente, tiene mente y posee varias fases de identidad. Sin mente de alguna fase, no habría conciencia espiritual alguna en la fraternidad de los seres espirituales. El equivalente de la mente, la capacidad de conocer y ser conocido, es natural de la Deidad. La Deidad puede ser personal, prepersonal, superpersonal, o impersonal; pero la Deidad no existe nunca sin mente, es decir, nunca carece por lo menos de la capacidad de comunicarse con entidades, seres o personalidades semejantes.
La mente del Hijo Eterno es como la del Padre, pero distinta de cualquier otra mente del universo, y con la mente del Padre es antepasada con relación a las mentes diversas y vastas del Actor Conjunto. La mente del Padre y el Hijo, ese intelecto que es ancestral de la mente absoluta de la Tercera Fuente y Centro, tal vez sea mejor ilustrada en la premente del Ajustador del Pensamiento, porque, aunque estos fragmentos del Padre están completamente fuera de los circuitos de la mente del Actor Conjunto, tienen alguna forma de premente; conocen y son conocidos; disfrutan el equivalente del pensamiento humano.
El Hijo Eterno es completamente espiritual; el hombre es casi completamente material; por tanto gran parte de lo que pertenece a la personalidad espiritual del Hijo Eterno, a sus siete esferas espirituales que rodean el Paraíso y a la naturaleza de las creaciones impersonales del Hijo del Paraíso, tendrá que esperar hasta que alcancéis el estado espiritual, después de vuestra ascensión morontial del universo local de Nebadon. Luego, según paséis a través del superuniverso y prosigáis hacia Havona, se esclarecerán muchos de estos misterios ocultos por el espíritu en la medida en que comencéis a ser dotados de la «mente del espíritu»: el discernimiento espiritual.

 [Redactado por un Consejero Divino asignado a la formulación de esta declaración que describe al Hijo Eterno del Paraíso.]

Entrada destacada

PROYECTO EVACUACIÓN MUNDIAL POR EL COMANDO ASHTAR

SOY IBA OLODUMARE, CONOCIDO POR VOSOTROS COMO VUESTRO DIOS  Os digo hijos míos que el final de estos tiempos se aproximan.  Ningú...