EEUU captura a Maduro tras una oleada de ataques en Venezuela
Estados Unidos ha bombardeado esta madrugada distintos puntos de Venezuela, incluido el aeropuerto de La Carlota, dentro de Caracas, y Fuerte Tiuna, el mayor cuartel militar de la capital, el lugar donde Nicolás Maduro se protege por las noches. Según CBS NEWS, el presidente Donald Trump ordenó ataques contra objetivos militares dentro de Venezuela, aseguraron funcionarios estadounidenses en Washington. Además, Trump ha asegurado que Maduro ha sido capturado junto a su mujer Cilia Flores.
Trump confirmó que Estados Unidos ha llevado a cabo "con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, que ha sido, junto con su mujer capturado y sacado por aire del país". "La operación fue realizada en conjunción con las fuerzas del orden de Estados Unidos", aseguró Trump en un mensaje en la red social Truth Social.
Delcy Rodríguez exige en Venezolana de Televisión "al Gobierno de Donald Trump prueba de vida inmediata" de Nicolás Maduro. "Exigimos inmediatamente prueba de vida de Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores", ha añadido. La vicepresidenta Delcy Rodríguez sería en este momento la principal autoridad del Estado. En un tono muy alterado, llamó a televisión para pedir al pueblo y a los militares que siguieran las órdenes previas de Maduro. "Condenamos este ataque brutal y salvaje que se ha cobrado la vida de funcionarios y militares de nuestra patria".
Los bombazos, que se prolongaron durante media hora, despertaron a los caraqueños un poco antes de las dos de la madrugada local. En Caracas parte de la ciudad se ha quedado a oscuras. El Gobierno de Nicolás Maduro, a través de un funcionario menor en ausencia de los jerarcas chavistas, ha decretado el estado de conmoción interior, mientras llegaban noticias desde el interior del país de otros ataques y ordenaba a salir al pueblo a la calle.
"La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira", comunicó el Gobierno a través de los medios chavistas.
"El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense", añadió el comunicado.
"Venezuela ha sido atacada", confirmó el presidente colombiano Gustavo Petro, aliado de Maduro, a la vez que publicaba un listado de objetivos "inhabilitados y bombardeados", incluido el Palacio Federal Legislativo donde se preparaba para el lunes la puesta en marcha del órgano chavista legislativo.
La tensión, el miedo y la esperanza se adueñaron de inmediato de un país que sufre desde hace 27 años el régimen bolivariano creado por el comandante Hugo Chávez. Medios locales y ciudadanos a través de las redes sociales confirmaron los ataques en distintos puntos de la capital, incluido el Cuartel de la Montaña, donde descansan los restos del "comandante supremo" y la Escuela Naval. Sin lugar a dudas, el lugar más emblemático para la revolución bolivariana.
Efectivos militares, metralleta en mano, reaccionaban con violencia y agresividad a los motorizados que circulaban en las inmediaciones del Palacio de Miraflores. En las televisiones chavistas, tanto Venezolana de Televisión como TeleSur, apenas se repetía el comunicado oficial del gobierno.
Vídeos ciudadanos en las redes sociales también confirmaron como varios misiles impactaron contra buques que permanecían anclados en el puerto de La Guaira, cercano a Caracas y al aeropuerto internacional. También las torres de radares en el Hatillo, uno de los municipios de Caracas, fueron embestidos por los misiles estadounidenses.
"Los impactos sugieren una campaña orientada a degradar capacidades convencionales básicas y nodos de mando e infraestructura crítica. No estaríamos solo ante golpes stand-off, sino ante una operación para neutralizar capacidades", explicó el experto militar Andrei Serbin Pont.
"¡Comenzaron los ataques!
"¡Están bombardeando! ¡Chamo, comenzaron los ataques!", clamó G.F., tras escuchar las primeras explosiones en la Carlota. El investigador social decidió recoger toda la comida posible ante el miedo al desabastecimiento, un clásico entre los caraqueños. La expectación de días atrás, que había decrecido con el paso del tiempo, volvió a estallar con los bombazos. La esperanza regresó por sorpresa en medio de la madrugada.
"Ahora mismo reina el silencio en Caracas, ni siquiera se escuchan las televisiones, siempre con el volumen alto. Las calles están vacías, ni siquiera hemos visto convoyes por la Avenida Bolívar, una de las arterias principales. Ni una patrulla, pese a que siempre pasan los militares por ahí. Nos han ordenado que esperemos instrucciones de los jefes", describió a EL MUNDO O.R., uno de los motorizados que trabajan para el gobierno.
"Nos han atacado pero no nos doblegarán", arengó el general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa y cabecilla de los militares que sostienen a Maduro, compareció más de tres horas después de los ataques para asegurar que helicópteros estadounidenses dispararon cohetes y misiles en la operación contra Fuerte Tiuna y otros puntos en Caracas. Según sus palabras, hay muertos y heridos civiles.
"Evitemos el caos y a la anarquía, tan letales como las bombas. Pongamos en marcha todos los planes de defensa nacional", añadió el general, quien respaldo sin fisurar al presidente de facto y al decreto gubernamental de conmoción interior. "La victoria es nuestra, nosotros venceremos".


