El karma es una deuda espiritual que contraemos ante las leyes divinas cada vez que transgredimos la ley del Amor.
El Tribunal Kármico, es un grupo de seres divinos, cuyo
servicio, atemperado por la misericordia y compasión, es ver que la
Justicia Divina sea dada a todo individuo, utilizando la Tierra como un
aula de clases.
Luego de pasar a través de lo que se llama muerte, estos
individuos se les permiten un tiempo prudencial para que descansen,
visiten seres amados, y para que en general desaten las tensiones de la
vida pasada.
El Tribunal Kármico está conformado por Seres Divinos con mucha Luz, Bondad y Misericordia.
Se encuentran en el Reino Etérico inferior, en un Edificio
Blanco, llamado Templo de Gran Misericordia y Amor, al cual acuden las
almas antes de encarnar y cuando desencarnan.
La Junta Kármica nunca castiga a ninguna corriente de vida. Las
sentencias jamás son dadas como castigo, lo que sucede es que existe
una Ley Cósmica que establece que el alma cosecha lo que ha sembrado,
porque la forma en que el alma usó las oportunidades en la Tierra,
determinará las futuras asignaciones.
Muchas almas tienen que ser contenidas cuando el recuerdo de
sus vidas en Tierra es leído ante la Junta Kármica, al darse cuenta de
lo que pudo haber hecho para ayudar a sus familiares, y a los demás, y
no lo hizo.
En el momento en que el alma se presenta ante el Tribunal Kármico, va acompañado con los padrinos.
Un gran ser Angelical llama a cada uno, quienes van entrando con sus padrinos, por lo general son los Maestros Ascendidos
Ellos son citados por un mensajero «Ángel» para
que comparezcan ante el grupo Kármico, para rendir cuenta del uso dado a
la vida de Dios, el amor que han dejado sembrado en el planeta tierra,
su legado, y el uso dado a la energía durante el período de vida
terrena,(Esto es lo que en la religión cristiana se le denomina juicio
final).
El grupo asigna entonces a cada individuo de un aula clases
específica a niveles interiores, donde pueden aprender mejor como
superar los errores de la vida pasada, y prepararse para mayor
perfección en la vida venidera.
El Grupo Kármico decide quien se incorporaría a la Tierra cada
año, (bien para beneficio de la raza humana, o para que el individuo
pague por sus errores pasados).
Acto seguido, aquellas almas que han de volver a la tierra,
escogerán las familias en las que se encarnarán, para poder llevar a
cabo las enseñanzas que se ha comprometido ante el tribunal karmico.
El servicio de estos Seres Divinos siempre es el Amor Divino, y nunca por bajo ningún concepto, existen ninguna intención de castigo, solo el de evolución.
En la visita del Tribunal Kármico, a la Tierra ofrecen
dispensaciones y proyectan toda su radiación de misericordia, y perdón;
para lo cual, las personas deben tratar en lo posible de permanecer
armoniosas para recibir plenamente el flujo de todas las bendiciones que
ellos proyectan.
Igualmente, vigilan de cerca la evolución del Planeta, de los reinos de la Naturaleza y de los elementales.
Dos veces cada año, los días 21, 22 y 23 de Junio, y 21,22, y 23 de Diciembre, el
Equipo se reúne en el Retiro del Tetón, para oír las peticiones de la
humanidad, y en lo posible, asegurarse que se conceda la energía
calificada de Dios para ayudar a la evolución de la Tierra y sus
habitantes en el próximo período de seis meses.
Cada persona debe meditar ese día, si se hace en grupo es mucho
mejor, porque las energías sumadas producen resultados maravillosos que
bendicen a los que meditan, a la Tierra y a la humanidad.
Las personas pueden solicitar que se les dispense en su Karma
personal, o pueden solicitarlo a nivel del Planeta. Dispensar es eximir
de una obligación, quedar absuelto de una falta grave, cuando se
reconoce que se ha cometido una falta grave.
Las virtudes de la Junta Kármica son:
Amor, Verdad, Misericordia, Compasión, Justicia, Oportunidad, Perdón.
«Son los Seres Divinos reguladores del Karma individual y colectivo de la humanidad».
Todo ser al desencarnar, es invitado a comparecer ante este
tribunal para analizar el uso y calificación de la energía divina que se
le dio a esa individualidad en su pasada encarnación.
Está compuesta por:
Diosa Kwan Yin: Diosa de la Misericordia, Perdón y Compasión.
Amada Señora Portia: Diosa de la Justicia Divina.
Diosa Señora Alexa: Diosa de la Libertad.
Amada Palas Atenea: Diosa de la Verdad.
Diosa Señora Nada: Diosa de la Transfiguración.
Amada Madre María: Madre de Jesús, Madre Cósmica. Patrona de Curación..
Amado Elohim Vista: “El Ojo Todo Avizor” de Dios.
Señor Shri Magra: cumplió funciones de Señor del Mundo
Amado Señor Saithrhu: Manú de la Séptima Raza Raíz.
El Padre contiene dentro de sí al Hijo y al Espíritu Santo. El
Hijo contiene igualmente al Padre y al Espíritu Santo; El Espíritu Santo
así mismo posee al Padre y al Hijo.
Sobre sus cabezas se manifiestan los rayos de la conciencia infinita (DIOS)
en modo de la gran presencia;»Dios es Luz» y esa «Luz» es única e
indivisible, pero dentro de ella están los tres rayos primarios que son:
Azul, Dorado y Rosa, que son la Santísima Trinidad: El Azul, el Padre,
la Fuerza; El Dorado, el Hijo, la Sabiduría; El Rosa, el Espíritu Santo,
el Amor.
A la derecha de Dios, se encuentra el Amado Maestro Jesús, en
representación de Dios padre, y la izquierda, La Amada Madre María, y
los Arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Jofiel, Zadkiel, y
Chamuel, como representantes cada uno de las expresiones de Dios.
Ellos no participan de modo activo en el tribunal kármico, y solo están presentes en forma de representación de Dios.