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EE.UU:Próxima parada BANCARROTA parte 3

Rusia también ha hecho maniobras con la India, incluso aunque los Estados Unidos han repetido los ejercicios con muchos países de Asia. Varias fuentes coinciden en que todo esto está dirigido a China.
Según Marco Di Mauro de la logia Francmasónica italiana P2, en 2008, la última vez que fue a Asia para negociar un nuevo sistema financiero con los chinos, estos exigían el control del 80% de los activos del mundo. Más recientemente, él dice que se vio obligado a cancelar un viaje a Asia porque fue advertido por los servicios secretos italianos que los chinos estaban planeando matarlo en Manila.
Di Mauro también dice que un “gestor de congregación vaticana” de nombre Rienzi Franco se reunió con agentes del servicio secreto chino en Hong Kong en 2011 y ofreció a China 13 mil millones de dólares.
Si lo de aquí arriba es verdad, esto va en contra del acuerdo que la Sociedad del Dragón Blanco hizo con los asiáticos, en los que habría una división del 50/50 entre el Este y el Oeste, manteniendo ambas partes poder de veto sobre sus respectivas regiónes.
Lo que significan todos estos ejercicios militares es que si China trata de tomar el control exclusivo del planeta habrá guerra, porque la India, Rusia, Japón, Europa, Estados Unidos y muchos otros países no dejarán que eso suceda.
El objetivo es tener un mundo multipolar, junto con instituciones internacionales reformadas capaces de acabar con la pobreza y detener la destrucción del medio ambiente. No se trata de sustituir la dictadura del gobierno secreto de los Estados Unidos con la dictadura del partido comunista chino.
En cualquier caso, la política suicida va en aumento en estos días debido a que los gobiernos de los EE.UU., la UE y la ONU están mostrando todos los signos visibles de la insolvencia.
La semana pasada, por ejemplo, surgió la evidencia de que la Corporación de los Estados Unidos de America Co había sido cerrada. La corporación se ha eliminado de la base de datos de la empresa Dun & Bradstreet. Además, la web del gobierno de Puerto Rico enumera el:
“CONSEJO SUPREMO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA DEL ATLÁNTICO JURISDICCIÓN GRAN ORIENTE”

EE.UU próxima parada BANCARROTA parte 2

30-05-16

La rama de Nueva York de la mafia jázara es el obstáculo final para la paz mundial

La batalla sobre el proceso psicológico de decidir lo que hace a la humanidad en el futuro está llegando a un punto culminante. El desarrollo más dramático es probablemente el hecho de que la llamada campaña de ISIS se está convirtiendo en una guerra civil dentro del complejo industrial-militar del tipo que se podía observar durante los últimos años de la república Romana.
Además, el viejo cabal está aumentando su campaña de miedo-ébola en los EE.UU., incluso cuando esta está siendo amortiguada en otros lugares. La alianza de 188 naciones BRICS, por su parte, continúa buscando nuevos amigos para el desarrollo pacífico y está teniendo éxito en atraer a Inglaterra, Francia, Alemania y Japón a su órbita.
Los miembros de la alianza BRICS se asegurarán de que el mundo no cambia la hegemonía unipolar de EEUU por la hegemonía china. La semana pasada, las fuerzas militares japonesas realizaron ejercicios militares simultáneas con Rusia y los Estados Unidos. El ejército de Estados Unidos en Japón dio la bienvenida a este movimiento.

EE.UU. próxima parada: LA BANCARROTA parte 1

Negociaciones Secretas entre USA y China para manejar la bancarrota - Solo la mafia jázara de Nueva York se opone


Negociaciones entre el ejército USA y China para manejar la bancarrota 

según Fulford (confirmado oficialmente)

El titular puede ser un poco sensacionalista; me explico. En el extracto de su informe publicado hoy, Fulford da cuenta de las negociaciones entre los militares USA y el gobierno chino para manejar la bancarrota de la corporación USA, tras el impago incurrido por su estado asociado, Puerto Rico. 
Estas negociaciones al más alto nivel están confirmadas oficialmente aunque no, acerca del contenido que nos cuenta el cronista canadiense. 
Podemos deducir que es cierto porque, evidentemente, no van a decir públicamente que el hasta ahora país más poderoso de la Tierra no va a pagar su deuda.
Siguiendo la crónica de Fulford, las disputas actuales en el mar meridional de China están destinadas a presionar a ese gobierno para que proceda a una quita de la deuda (al menos parcial) so pena de cortar lazos comerciales con ese país. 
Los chinos, en cambio, están exigiendo quedarse con sectores o propiedades estratégicas en Estados Unidos lo que, de facto, es la toma del país. 
El pasado domingo terminaron en Singapur otras negociaciones habidas durante el fin de semana, en este caso sobre seguridad, se supone que para manejar este cambio de poder en el Planeta.
El primer párrafo de este escueto informe (hasta el momento) da cuenta del estado del ultimátum a Jacob Rothschild: hasta el momento ningún representante de su familia se ha dignado a reunirse con la familia del dragón, un ultimátum que termina mañana y que, de no cumplirse, daría paso a la toma de represalias (al parecer, cobrándose vidas de esta familia jácara). Veremos a ver.
benjaminfulford

Moción de censura a Bolivia por medio de un golpe de estado de EEUU

Los indicios que demuestran que EE.UU. se prepara para desalojar del poder al presidente Morales

El analista político Nil Nikándrov desvela en un artículo cómo Washington pretende forzar la salida del poder del presidente boliviano.

La inteligencia estadounidense ha aumentado la intensidad de las operaciones destinadas a desalojar del poder al presidente boliviano Evo Morales, destaca el periodista y analista político Nil Nikándrov en un artículo para la Fundación de Cultura Estratégica. Nikándrov agrega que "se barajan todas las opciones, incluida su liquidación física".

Bolivia, a menudo conocido como el 'techo del mundo', es un país de importancia estratégica situado en el centro de América del Sur. El analista advierte de que el control por parte de EE.UU. de este país puede garantizar durante décadas el dominio del hemisferio occidental.

El presidente Barack Obama, que considera debilitamiento "del bloque de los países populistas hostiles" de América Latina uno de los logros en política exterior de su Administración, quiere apuntalar este éxito antes de marcharse, agrega el experto.

Exitosa expansión china
Nikándrov alerta de que Washington tiene prisa con Bolivia debido a la exitosa expansión china en el país. Nikándrov recuerda que Morales refuerza de forma sucesiva las relaciones financieras, económicas, comerciales y militares con Pekín.

El analista explica que los chinos operan en Bolivia con eficacia a través de inversiones, préstamos o participaciones en proyectos que garanticen a La Paz posiciones clave en la modernización del transporte del continente.

Nikándrov subraya que para Evo Morales la prioridad es el desarrollo del país y los chinos, a diferencia de los estadounidenses, siempre han tratado a Bolivia como un aliado y socio en unas relaciones en las que los dobles estándares son inaceptables.

¿Quién es Peter Brennan?

¿Golpe a la vista en Bolivia? Denuncian una estrategia para derrocar a Evo Morales El autor recuerda que en 2008, el embajador de EE.UU. en Bolivia Philip Golberg fue declarado persona non grata por sus acciones subversivas. Sus funciones son desempeñadas a partir de entonces por el encargado de Negocios de la Embajada de EE.UU., Peter Brennan, quien había estado destinado anteriormente en Pakistán. Allí, según el analista, tomó la "decisión difícil" de liquidar a varias personas aunque la mayoría de su carrera está asociada a los países latinoamericanos. En concreto, Brennan fue el responsable de la introducción operativa del programa ZunZuneo (un servicio de mensajería como Twitter) en Cuba para tratar de provocar una rebelión. Brennan está acostumbrado a "triunfar a toda costa", y en Bolivia le queda poco tiempo (hasta la finalización de la presidencia de Obama). Todo ello le obliga actuar llevando a cabo graves violaciones del deber de mantener su desempeño en secreto. El autor del texto anota que Brennan "trabajó bien" en la preparación y celebración del referéndum de febrero pasado sobre la posibilidad de la reelección del presidente Evo Morales a partir de 2020. Para apoyar la opción del 'No' la Embajada de EE.UU. movilizó todas sus posibilidades informático-propagandísticas, usó las ONG que controla, asignó considerables fondos adicionales para organizar protestas. Es significativo, comenta Nikándrov, que muchas de ellas terminaron con la quema de fotografías de Morales vestido con la banda presidencial. Nikándrov afirma que la campaña sucia contra el presidente boliviano batió todos los récords. En ella se le atacó fundamentalmente con el asunto de la corrupción, aunque, constata el analista, Morales siempre habló abiertamente sobre el estado de sus finanzas. El hijo inexistente de Evo Morales Brennan estuvo de acuerdo con Washington en otras operaciones para comprometer al presidente de Bolivia. Antes del referéndum, los medios comenzaron a airear activamente la historia de la "actitud irresponsable" de Morales en la suerte de su hijo. El propio Morales aceptó someterse a una prueba de ADN para demostrar que no tenía hijos de su exnovia, Gabriela Zapata Montaño. Poco a poco se derrumbaron todas las pruebas fabricadas de la CIA. Carlos Valverde Bravo, famoso presentador televisivo y exempleado de los servicios de seguridad de Bolivia, a quien el autor llama agente de la CIA, se vio obligado a admitir que el hijo de Morales de nombre Fidel Ernesto nunca existió. Militares de EE.UU. en suelo boliviano En los últimos meses cada vez hay más militares de EE.UU. en Bolivia. En este sentido, el coronel Pierre Felando Thigpen ha sido destinado al departamento de Santa Cruz, donde existe un fuerte sentimiento separatista. Sobre Tigpen se sabe que está relacionado con un programa conjunto del Pentágono y la CIA para la selección y formación del personal para la inteligencia estadounidense.

Acciones planificadas por EE.UU. para el cambio de gobierno

En los planes de EE.UU. para desestabilizar Bolivia, que fueron enviados a Evo Morales por el Gobierno de un país amigo que no ha sido identificado, hay una secuencia de acciones planificadas, afirma el autor: "Iniciar huelgas de hambre, movilizaciones masivas, atizar conflictos en universidades, instituciones civiles, comunidades indígenas, en todos los sectores de la sociedad y en las instituciones gubernamentales". También, según el documento citado por el analista, se planea "establecer contactos con los militares en servicio activo y militares retirados para socavar el prestigio del Gobierno dentro de las fuerzas armadas

“Globalización y peligros de cierre: un mundo compartido y disputado”

MADRID – Es muy probable que la historia del futuro defina la época iniciada en 1945, con la Guerra Fría y la descolonización, como la era de globalización definitiva del mundo. Como todos los fenómenos complejos y novedosos que pueden ser contemplados desde distintos puntos de vista, la globalización se puede abordar de muchas maneras. Podemos encontrar definiciones de la globalización como integración económica mundial –sobre todo de la economía financiera-, interdependencia política en un sistema policéntrico de poderes –que sustituye a los grandes bloques de la Guerra Fría-, una nueva red mundial de relaciones e intereses, y otra variedad de cosas. Pero creo interesante definir la globalización como el proceso emergente de una civilización mundial compartida, algo inédito en la historia.
El famoso y pesimista paradigma del “choque de civilizaciones” anunciado por Huntington, parecido a choques de trenes lanzados por una vía única, ha sido sustituido por una caótica pista de autos de choque de antigüedad, diseño, peso y poderío muy diferentes. Lo que estamos viendo más bien es la desaparición y disolución de las civilizaciones tradicionales de ámbito regional, como África subsahariana, Sahel, Oriente Medio o Asia Oriental, pero también Europa y América (Occidente, en general), en una red mundial de características nuevas aún en formación.
Una civilización común en sociedades con culturas diferentes
Una civilización única es compatible con la existencia en su seno de diferentes culturas y estilos de vida, y también de diferentes sistemas políticos. No tiene mucho que ver con las antiguas e ingenuas ideas de un gobierno mundial con instituciones semejantes a las de, por ejemplo, Estados Unidos o la URSS. Aunque ese temor a la uniformización impuesta por las superpotencias, o por emigraciones de masas de población pobre, sigue latente y con efectos poco positivos, como vamos a ver enseguida.
La civilización única es algo más sencillo y, a la vez, mucho más complejo que esa especie de ONU expandida: es un conjunto de instituciones económicas, políticas y sociales análogas basadas en las mismas técnicas, estructuras e ideas básicas. Todos los países, con excepciones marginales del estilo de Corea del Norte o los Estados fallidos, o excepciones parciales como las de China y los países socialistas supervivientes, comparten la premisa de que deben tener instituciones políticas basadas en la división de poderes, sistema electoral con partidos políticos y sindicatos libres, educación obligatoria garantizada, medios de comunicación independientes etc. La economía debe ser la de mercado, el Estado de derecho y, si es posible, garante de la seguridad y del bienestar privado. Debe haber libertad de iniciativa, de movimiento, de información y de acceso a internet y otras redes mundiales, como el turismo. Por supuesto, en multitud de casos esta es una representación puramente impostada adaptada a la realidad agobiante de gobiernos puramente oligárquicos y corruptos, pero parece obligado representar ese teatro incluso en China, Rusia o Venezuela, modelos de dictaduras, semidictaduras o seudodemocracias en las que el mundo está siendo muy imaginativo.
Un antecedente: la Grecia antigua
El pasado nos ofrece un ejemplo bien conocido de civilización compartida por diferentes regímenes políticos con notables diferencias culturales: la antigua Grecia, fuente y origen a la que, pese a la insistencia en expulsar a las humanidades de la educación, siempre resulta conveniente volver en busca de inspiraciones.
Los griegos de la época de Pericles vivían enfrentados pero compartían mitos, religión, lengua y algunas ideas básicas acerca de sí mismos y del mundo que les permitían reconocerse como helenos, sin parecerse por lo demás en nada a una nación en sentido moderno. Políticamente estaban divididos en un elevado número de pólis (ciudad-estado) articuladas de modo parcial y variable en diferentes ligas y alianzas, y al final en dos grandes bloques enfrentados, los liderados por Atenas y Esparta. Pero por encima de la civilización compartida, entre pólis como Atenas, Esparta y Tebas había diferencias culturales y constitucionales tan notables como las que hoy separan, por ejemplo, a los Estados Unidos o la Unión Europea –dos conjuntos muy variados, a su vez- de China, y a China de Japón o India. Los griegos compartían algunas instituciones panhelénicas de tipo religioso, como los Juegos Olímpicos y determinados santuarios, como el de Delfos, pero ese terreno común de juego y cooperación no impidió el gran enfrentamiento fratricida, las Guerras del Peloponeso, que terminó con las pólis pequeñas y libres y, finalmente, con su modelo de civilización. Esperemos que el parecido de nuestra época y aquella no llegue a ese desenlace desastroso.
La globalización es un fenómeno emergente con final desconocido
Como ocurre con todos los fenómenos emergentes, la globalización no tiene una causa única ni una jerarquía de causas en cascada, sino que es un proceso no lineal, lo que significa dos cosas relevantes: que pequeños cambios pueden tener efectos imprevisibles a gran escala debido a procesos de retroalimentación, y que los cambios no son graduales y sólo cuantitativos, sino bruscos y de estado. Algo parecido a cuando calentamos un casquete glaciar y el resultado es un cambio del clima mundial, o cuando una burbuja especulativa en un país de economía grande desencadena una crisis financiera mundial. En política, encontramos ejemplos de este fenómeno en el hundimiento del bloque soviético en los años ochenta, simbolizada por la caída del Muro de Berlín en 1989, y las prometedoras “primaveras árabes” que consiguieron derribar muchos regímenes locales pero sin lograr instaurar sistemas democráticos, salvo en Túnez, llevando el caos y la guerra al norte de África, el Sahel y el núcleo de Oriente Medio.
Una característica sin duda temible pero fascinante de los procesos emergentes es que al igual que no es posible detectar una causalidad simple del proceso, tampoco es posible anticipar cómo acabará, es decir, cuándo y cómo recuperará el equilibrio en un nuevo sistema relativamente ordenado. De momento, la civilización planetaria es internet, economía digitalizada e integración financiera, multinacionales gigantescas fiscalmente deslocalizadas, intercambio de poblaciones y convergencia cultural, interdependencia y debilidad de los Estados nacionales e instituciones internacionales, conflictos locales y terrorismo global, retirada de las superpotencias y emergencia de Estados fallidos, crisis energética y medioambiental, y una larga lista de cosas más, positivas y negativas. También cosas más complicadas por lo abstractas, como crisis del concepto de soberanía, multiculturalismo y tensión entre conciencia global y nacionalismo político.
¿Mundo global o encierro en la aldea?
Parémonos un momento en esta última cuestión: la tensión entre la creciente percepción de que vivimos en un mundo globalizado, y la opción de que lo importante es salvar mi país y estilo de vida. Una contradicción habitual en los estudios demoscópicos es el elevado porcentaje de personas que se consideran “ciudadanas del mundo” en muchos países y que, simultáneamente, sobre todo en los países más desarrollados aunque no sólo en estos, reclaman políticas de cierre de fronteras, recuperación de la soberanía nacional, economía proteccionista y frenos a la emigración de terceros países.
¿Cosmopolitismo y nacionalismo a la vez, cómo es posible? Pues lo es, está pasando ante nuestras narices como muestra la crisis de refugiados en las fronteras europeas. Por una parte, los ciudadanos europeos están sinceramente conmovidos por las imágenes desgarradoras de los naufragios y ahogados, los campamentos de refugiados y la desesperación de millones de personas que huyen de Siria, Irak, Afganistán y otros infiernos en Estados fallidos. Hay una vaga sensación de culpabilidad colectiva, pues no pocos de esos países, por no decir todos ellos, son Estados fracasados surgidos del reparto colonial europeo y después destrozados por la descolonización, la Guerra Fría y otros factores culturales y también religiosos (estos últimos incrementan el malestar difuso).
Estas personas llegan a Europa convencidas en muchos casos de que el europeo no solo es el estilo de vida que quieren para sí mismos y sus familias –estilo de vida que conocen de modo aproximado por las grandes fuerzas unificadoras de la cultura actual, la televisión e internet-, y también convencidas de que en Europa encontrarán sociedades compasivas y tolerantes, con gobiernos limpios y eficaces que se toman en serio los derechos humanos de los que ellos carecen en sus países de origen. Lo que encuentran en realidad son sociedades envejecidas y asustadas que temen perder su estilo de vida superior. A la hora de la verdad, eligen la seguridad de toda la vida, identificada con el cierre de fronteras, el control de los extranjeros, la soberanía de su país y la defensa de sus tradiciones culturales y del egoísmo económico.
Cualquier gobernante sabe que eso es lo que quiere la mayoría, y que ignorarlo se traduce en auge de los partidos populistas y xenófobos, en el descrédito de las instituciones europeas y en la caída de la popularidad doméstica, como le ha ocurrido a Angela Merkel. Por supuesto, la minoría al tanto, informada, sabe que esas seguridades son meras ilusiones. El mundo se ha hecho demasiado complejo y caótico para los gobiernos nacionales del pasado y la soberanía política nacional es una mera ilusión reaccionaria, por muchas pasiones que levante en países como España en sus versiones separatistas. Por otra parte, es cierto que nadie sabe cómo proceder en esta crisis, ya muy duradera y sin final previsible a la vista. Tampoco es posible ignorar, refugiándose en admirables argumentos humanitarios, que hay problemas sociales, económicos y político-culturales para la acogida masiva de grupos humanos con tradiciones tan diferentes y en ocasiones vistas como antagónicas, caso de los musulmanes que reciben un rechazo creciente a causa del auge del fundamentalismo y el terrorismo yihadista.
En cualquier caso, los problemas que comentamos no pueden ser ni siquiera abordados con realismo, no ya solucionados, sin asumir que vivimos en un mundo globalizado con una civilización compartida, que la soberanía es ahora más relativa y lábil que en el siglo pasado, y que la interdependencia es la regla presente y del futuro. Esto se admite a regañadientes para problemas como el cambio climático o los desastres medioambientales, pero se sigue negando para la crisis demográfica, el flujo y mezcla de poblaciones o el futuro del Estado de Bienestar. Así que el nacionalismo y el negacionismo de los problemas, las formas de “pensamiento mágico”, actúan en sentido contrario al sensato y necesario. No es fácil convencer a sociedades asustadas como las europeas de que es imposible volver a unos cómodos años setenta con internet, viajes baratos y energías renovables.
Por otra parte, y aquí está la esperanza, las grandes ciudades y zonas urbanas se están convirtiendo de modo natural en factorías de experimentos e integración globalizada silenciosa (los fracasos hacen mucho más ruido que los progresos). La elección del nuevo alcalde de Londres, Sadiq Khan, un paquistaní musulmán en pleno debate del Brexit y auge del populismo eurofóbico, es un hecho alentador: señala cuál es la dirección para encontrar soluciones creativas, inclusivas, a las tensiones disgregadoras consecuencias de la globalización.


por Carlos Martínez Gorriarán

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