google.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0 https://misteri1963.blogspot.com.esgoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.argoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.cogoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0https://misteri1963.blogspot.com.brgoogle.com, pub-5827770858464401, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Misteri1963

Translate

“Es el momento de una alianza ruso-china”, afirma experto chino

Una Alianza Militar Ruso-China haría inviable una posible agresión de EEUU y traería paz y estabilidad al mundo

No sé a que esperan los mandatarios rusos y chinos 
para formar una entente militar contra posible ataque de EEUU o la OTAN 
ya que
Una Alianza Militar Ruso-China haría inviable 
una posible agresión de EEUU y traería paz y estabilidad al mundo

y no nos tendrían todo el día, como nos tienen,
que si pitos que si flautas, con los nervios a flor de piel,
con la posiblidad de una guerra OTAN - Rusia o China -EEUU

Armak de Odelot

El politólogo Yan Xuetong considera que ambos países deberían acercarse para impulsar su poder político y contrarrestar a EE UU.

El próximo mayo Pekín acogerá la cumbre de la 
Ruta de la Seda, en la que participarán más de 20 países -incluyendo a Rusia- para promover la cooperación entre el este y el oeste. En una entrevista al diario Kommersant, Yan Xuetong, decano del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua se mostró optimista acerca del desarrollo de las relaciones ruso-chinas.

A pesar de que Moscú y Pekín “no son aliados formales”, se enfrentan a la misma amenaza, EE UU, opina Yan. “No nos apoyamos mutuamente de manera abierta y eso limita nuestra cooperación”, explica el experto al diario. “Actualmente China es una superpotencia y no entiendo por qué Rusia no quiere aliarse con nosotros”.

Según Yan, una alianza ruso-china “podría aumentar el poder político de ambos países y proteger a sus territorios de EE UU”.


Los BRICS y la OCS no sirven


“Despúes de la incorporación de India y Pakistán es probable que la 
Organización de Cooperación de Shangái (OCS) pierda su potencial”, explica Yan. Cree que en vez de tomar “activas medidas de prevención del terrorismo”, los países del sudeste asiático deberían “detener los conflictos entre ellos”.


La Organización de Cooperación de Shangái, un bloque regional de carácter político, económico y de seguridad integrado por Rusia, China, Kazajistán, Kirguizistán, Tayikistán y Uzbekistán creado en 1996.

En relación a los 
BRICS, Yan Xuetang se muestra poco esperanzado. Este grupo de países, compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, es “un agrupamiento de países sin estrategia común” y añade que “fueron unidos por un analista de Goldman Sachs”, en relación a Jim O´Neill, el economista de este banco que acuño el término a principios de siglo.

Cómo influye la relación de Rusia con otros países


A la hora de hablar de la 
reunificación de Crimea a Rusia, Yan declara que “es un buen ejemplo de cómo un país debería proteger sus intereses básicos”. Además, compara las disputas territoriales de Rusia con las de China y dice que estas podrían desembocar en una guerra que “Pekín no empezará”.

Por su parte, Yan se muestra escéptico respecto al impulso que han tenido las 
relaciones ruso-japonesas recientemente. “Abe trata de compraros para reducir la influencia rusa en la política china en los mares del este asiático”.


Sobre la globalización


Yan Xuetang insiste en que la globalización “tiene dos caras” y que en un momento “los reveses se volvieron más visibles que los beneficios”.

Señaló que “el secretario general del Partido Comunista Chino, Xi Jinping, defiende el libre movimiento de bienes y servicios pero también un estricto control sobre el capital”.

Según el experto, China no planea convertirse en el país abanderado de la globalización ya que “el país carece de los recursos necesarios para ello”.

Yan Xuetong nació en diciembre de 1952 en la ciudad china de Tianjin. Es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Berkeley. Cuenta con numerosos libros sobre política china contemporánea. Actualmente es profesor en la Universidad de Tsinghua y se encuentra entre los 100 intelectuales más influyentes del mundo según la revista Foreign Policy.



el objetivo, exterminio del enemigo


21-03-2017 


…la violencia fue extrema y el objetivo era el exterminio del enemigo
El fin de la guerra

José Luis Romero
Rebelión



La existencia misma de las instituciones republicanas, Gobierno, Diputación Permanente de las Cortes, junto con los partidos políticos y las organizaciones creadas para la ayuda a los exiliados hacían de la victoria fascista, una victoria incompleta y pendiente de la evolución que llevara la II Guerra Mundial en la que se confiaba en la derrota del franquismo si las potencias occidentales lograban vencer al nazismo alemán y al fascismo italiano que habían contribuido a la victoria franquista.
Así, para organizar esas instituciones, tras el pronunciamiento de Casado en el que se produjo una brecha insalvable con los comunistas, el Consejo de Defensa tampoco consiguió frenar las represalias franquistas, cebándose con políticos, sindicalistas, profesores e intelectuales, pero, sobre todo y especialmente con campesinos sin tierra y jornaleros.
Esta violencia sin límites sumaba a los 90.000 fusilados frente populistas durante la guerra a otros 60.000 más, una vez finalizada ésta. También evidenciaba la brutal represión, el hecho de que hubiese 300.000 presos políticos en 1939 y cerca de 500.000 exiliados.
Desde el principio de la sublevación la violencia fue extrema y el objetivo era el exterminio del enemigo.
Queipo de Llano en una de sus alocuciones radiofónicas:

“Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.
Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los “rojos” preparando sus mantones de luto.
Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que, si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad”. Queipo de Llano.
El número de asesinatos directos cometidos por el “terror blanco” en retaguardia durante la guerra fue de unos 90.000 muertos pertenecientes a los defensores de la República. Al terminar la guerra, la represión siguió en la misma línea, fusilando a otras 60.000 personas afines al frente popular sin el más mínimo derecho a la defensa. Provincias como Sevilla, Córdoba, Badajoz o Zaragoza fueron especialmente castigadas por esa brutal represión, aunque ninguna parte del territorio nacional quedaría exenta de la violencia franquista.
“Claro que los fusilamos. ¿Qué esperaba? ¿Suponía que iba a llevar CUATRO MIL rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? ¿Suponía que iba a dejarles sueltos a mi espalda y dejar que volvieran a edificar una Badajoz roja?” Juan Yagüe Blanco
A la gigantesca magnitud de los asesinatos directos habría que sumarle la más subjetiva cifra de muertos, en este caso, difícil de estimar, teniendo en cuenta la extensión de la miseria por todo el territorio nacional y la persecución y exclusión social de todos aquellos que fueran simpatizantes o familiares de éstos de la República. En sus municipios no se les daba trabajo y eran sometidos a tremendas humillaciones, además de sufrir el hambre y todo tipo de enfermedades. Nada más que por culpa de la tuberculosis, murieron entre 1942 y 1945 unas 78.000 personas. El número de muertos es imposible de calcular con criterios objetivos, aunque es fácil comprender la magnitud de la represión franquista atendiendo a la persecución sufrida por los perdedores de la Guerra Civil.
Desde el inicio de la contienda y especialmente desde 1937 en el que los rebeldes tomaron el norte y hasta la caída de Cataluña llegaron a ser 500.000 exiliados a través de la frontera francesa, aunque parte de ellos volvieron de forma gradual a España, también huyeron de la represión durante la década de los cuarenta unos 35.000 españoles. Por otra parte, el número de presos que se acumulaban en las cárceles y campos de concentración franquistas al final de la contienda ascendían a 300.000 republicanos en cárceles y otros 137.000 en campos de concentración, especialmente trabajadores y jornaleros del campo. Estas cifras variaron a lo largo de la guerra y especialmente en posguerra evolucionando durante los años cuarenta hasta llegar a la práctica desaparición en 1952, aunque a la altura de 1956 todavía había una población reclusa por causas relacionadas con la Guerra Civil de unas 20.000 personas, muchos de ellos trabajando para empresas privadas y en construcciones públicas para redimir sus condenas.
Aún así y una vez reconocido el régimen por la mayoría de países, se intentó continuar con las instituciones republicanas en el exilio, aunque el presidente legítimo Manuel Azaña dimitió nada más reconocer Francia e Inglaterra el nuevo régimen, siendo acusado por Negrín de traición. El Presidente de las Cortes, Martínez Barrio se negó también a asumir la Jefatura del Estado, siendo Negrín quien asumiera la responsabilidad aún con la oposición de los partidos republicanos y de parte del PSOE, aunque con el apoyo del PCE.
No ocurrió lo mismo con la creación del Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles (SERE) en la que en principio participaron todos los grupos políticos y que no pasó de ser una institución burocratizada que corría con los gastos de los altos cargos y en mucha menor proporción en la ayuda a los desplazados. Sin embargo, sí que sirvió para mantener internacionalmente la ilegitimidad del régimen franquista.
La naturaleza del primer franquismo fue la del partido único FET de las JONS (El Movimiento) y el alineamiento con las potencias centrales del EJE que le habían ayudado a conseguir la victoria en la Guerra Civil. Esa política de no beligerancia en la II Guerra Mundial y alineación con los fascismos duró mientras los avances alemanes les fueron favorables en la guerra y se mantuvo una actitud clara de simbología fascista en el interior y en el exterior a través de Serrano Suñer. Sin embargo, según cambiaba la suerte de la contienda y avanzaban posiciones los aliados, el primer franquismo va a mutar y va a aparecer cara al exterior una nueva imagen que proyectar, desde el cambio de no beligerante a neutral y especialmente desde el termino de la contienda en 1945 en el que el régimen va a quedar aislado internacionalmente hasta aproximadamente 1953 en el que la Iglesia Católica a través de Acción Católica y Nacional de Propagandistas actuará como pantalla del régimen hasta 1959 y el Plan de Estabilización. El curso de la guerra va a cambiar desde el verano de 1941 en el que el ejército rojo se recompone y comienza a avanzar y especialmente a partir de diciembre y durante el 1942 en el que las derrotas alemanas van a inclinar definitivamente la guerra. En el verano de 1942, el atentado de Begoña fue aprovechado por Franco para desbancar a los falangistas del poder y cesar a Serrano Suñer como ministro de exteriores.
El máximo representante del intento de fascistización del régimen fue Serrano Suñer, dirigente del partido y Ministro de Gobernación y de Exteriores, especialmente en 1940 y hasta 1942 en el que comienza el viraje del régimen con la destitución de Serrano Suñer y el enmascaramiento de la ideología fascista debido a los progresos de los aliados en la II Guerra Mundial.
Realmente, el falangismo nunca ejerció como único mando, sino que estuvo supeditado a los intereses y al arbitraje del Jefe de Estado, el generalísimo Franco que no se vio obligado por las pretensiones del partido, aunque mantuvo su simbología oficial y se tuvo la pretensión del encuadramiento masivo en FET de la población a través de secciones como el Frente de Juventudes, la Sección Femenina, etc., y se le dio la facultad de organizar el sindicalismo.
El funcionamiento de las primeras organizaciones de ayuda a los refugiados estaría marcado por la diferencia de criterios en la asignación de los fondos entre el presidente del Gobierno, Juan Negrín e Indalecio Prieto. El primero pretendía mantener los fondos para el regreso a España de las instituciones, mientras que Prieto era partidario de que fuesen asignadas a los exiliados que eran los que peor lo estaban pasando. Además de los distintos puntos de vista que ofrecían en ese aspecto, existía un enfrentamiento personal entre los dos líderes.
Las primeras plataformas unitarias antifranquistas en el exilio estuvieron marcadas por las disputas entre partidos e incluso personales. En primer lugar, a finales del 39, apareció Alianza Democrática Española (ADE) de carácter moderado y cercana al gobierno del Reino Unido, mientras que poco más tarde, en 1940, se formaba en México una plataforma claramente republicana, formada por Unión Republicana, Partido Republicano Federal e Izquierda Republicana, teniendo a Martínez Barrio como líder que una vez llegó a México no dudó en presentarse como Presidente de las Cortes y de la República y marginado a los socialistas.
No tardaría en aparecer una nueva plataforma, conmemorando la victoria del frente popular a la altura de 1942 se constituye Unión Democrática Española (UDE) que reúne al PCE, PSOE, UGT, PSUC, Partido Federal y Unidad Republicana Española y no duraría mucho, ya que las diferencias entre los intereses de Negrín y de los comunistas volvían a distanciarse, poniéndose estos últimos al servicio de la URSS.
En Francia, en el verano de 1942 se constituyó Unión Nacional Española (UNE) dirigida y formada por comunistas que actuaría en el sur de Francia, enviaría cuadros de mando clandestinos a España para organizar una insurrección nacional y formaron guerrillas, llegando a invadir con tres mil guerrilleros el Valle de Arán en 1944.
A partir del cambio de signo en las operaciones desde 1943 a favor de los aliados, se redobló el esfuerzo en la creación de plataformas unitarias contra el franquismo, creando la más importante de todas en la que los partidos van a superar sus diferencias en defensa de las instituciones republicanas. Martínez Barrio sería su presidente, teniendo como secretario a Indalecio Prieto. Se crearon delegaciones en todos los países americanos y en algunos europeos, llevando a cabo una gran actividad y consiguiendo su mayor éxito en la conferencia inaugural de la ONU remarcando el carácter fascista del régimen y consiguiendo la exclusión de Naciones Unidas. Tras los éxitos obtenidos, el 1 de agosto de 1945 se convocaron Cortes y se restablecieron las instituciones republicanas con la formación del Gobierno Giral.
De todos modos, los éxitos hay que tomarlos con moderación, tanto EEUU como Reino Unido se desentendieron de la causa republicana española y Churchill fue más allá sintiéndose comprensivo con la dictadura franquista, aunque el jarro de agua fría a las instituciones y plataformas antifranquistas en el exilio, llegaría en 1950 con la retirada de la resolución condenatoria a la España de Franco por parte de la ONU y la vuelta de los embajadores y restablecimiento de las relaciones internacionales debido, principalmente al cambio político internacional y la aparición de dos bloques militares y de la guerra fría en la que Franco podía ser un aliado provechoso debido a su marcado anticomunismo, pero sobre todo, por la situación geoestratégica de nuestro país.
La resistencia armada comenzó con el inicio de la Guerra Civil y continuó en la postguerra para defenderse de la represión franquista, pero fue a mediados de los 40 cuando arreció la acción guerrillera, especialmente de manos del PCE y con la acción de mayor transcendencia que fue la invasión del Valle de Arán que obligaría a Franco a reforzar la zona de los Pirineos con más de 100.000 soldados.
Los distintos grupos políticos y sindicatos tuvieron sus propias guerrillas más o menos afines y las defendieron y ayudaron hasta que a principios de los cincuenta las organizaciones antifranquistas, al menos, públicamente, abandonaban progresivamente el apoyo a la resistencia armada.
A los 25 años de finalizada la guerra, podía darse por concluida la resistencia guerrillera con la escalofriante cifra de 25.000 a 30.000 represaliados a los que habría que sumar los huidos de España, unos 35.000, más unos 10.000 detenidos por la policía.
Los partidos políticos, a partir de principios de los cincuenta, apostaron por abandonar la resistencia armada e intentar infiltrar agentes dentro de las instituciones franquistas.
Distintos grupos favorecieron también la violencia urbana mediante atentados terroristas, como el FRAP, el MIL y la propia ETA.
Para finalizar, el trágico balance de la represión franquista es difícil de valorar. Distintos autores han tratado de obtener los datos objetivos de esa brutal represión, poniendo el acento en el número de víctimas sin atender demasiado a multitud de cuestiones colaterales de difícil valoración.
Aún así, los datos objetivos son lo suficientemente dramáticos como para hacernos una idea de la amplitud de una represión generalizada que pretendía exterminar de raíz a las ideologías liberal, marxista, etc., y con los métodos democráticos por considerarlos contrarios a la forma de ser de los españoles.
José Luis Romero es militar del Ejército de Tierra, profesor universitario, miembro del colectivo Anemoi y de la Asoc. ACMYR.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Conflicto de intereses: inspectores de hacienda en el sector privado


20-03-2017 



Conflicto de intereses: inspectores de hacienda en el sector privado

Ricardo Rodríguez
Mundo Obrero



En el pasado mes de enero el diario Expansión informaba del último gran fichaje de un alto funcionario de Hacienda por parte del sector privado. Begoña García Rozado, inspectora de Hacienda del Estado y hasta entonces subdirectora de Impuesto sobre Sociedades en la Dirección General de Tributos, sin duda una de las profesionales más brillantes de nuestra Hacienda Pública, se incorporaba a PwC Tax & Legal Services para dirigir el área de fiscalidad corporativa y sectorial.
No siempre se trata de profesionales tan destacados, ni tampoco de firmas privadas tan poderosas. El trasvase de los funcionarios más cualificados, principalmente de inspectores y en menor medida de técnicos de Hacienda, ha venido siendo constante en los últimos lustros. Decreció durante los años más azarosos de la crisis, pero se ha recuperado y ha alcanzado las cifras anteriores a 2009 recientemente (siempre en los dos cuerpos más cualificados, inspectores y técnicos de Hacienda; en el resto el paso al sector privado ha seguido bajando).
En apariencia, y si se atiende a los registros oficiales, hace no mucho resumidos en un ilustrativo artículo de Rafael Méndez y Jesús Escudero para El Confidencial (“De Nummaria al caso Liechtenstein: inspectores de Hacienda en el lado oscuro”, 20/06/2016), el porcentaje no es preocupante. Hablamos de alrededor del 4% de trabajadores de la Agencia Tributaria en excedencia. En números absolutos, es con diferencia el organismo con mayor cantidad de funcionarios trabajando en el sector privado; el que le sigue, el Ministerio del Interior, apenas alcanza a la mitad.
Examinados los datos más de cerca, no obstante, se advierte su trascendencia, no sólo cuantitativa sino también, y sobre todo, cualitativa. El personal administrativo de los grupos C1 y C2 no son los que demandan las empresas privadas para que les ayuden a reducir su factura fiscal; las empresas ya seleccionan su propio personal administrativo en condiciones de mayor precariedad laboral y con un coste realmente bajo. Si nos centramos en el cuerpo de inspectores, sin embargo, el porcentaje se eleva hasta el 7%, muy lejos aún del que tienen los abogados del Estado, que roza el 50% (en este caso fichados no sólo por el sector privado sino también para tareas de gobierno por los partidos políticos mayoritarios). Se ha de tener presente, sin embargo, que las empresas prefieren a inspectores y técnicos con años de experiencia, con el fin de que a su cualificación técnica puedan unir el conocimiento de los procedimientos concretos y las tripas del fisco. Si la estadística la reducimos a los profesionales de Hacienda con más de diez años de antigüedad ascendemos a más del 25% en excedencia y trabajando casi invariablemente en asesoría o consultoría fiscal, y entonces ya sí comprendemos de qué hablamos y cuál es la envergadura del problema.
Este último dato nos proporciona una primera evidencia escandalosa: la gran empresa “subcontrata” al Estado, y además lo hace gratis, para que le lleve a cabo la selección de su personal más capacitado. El proceso de oposición de un inspector o de un técnico de Hacienda, cuyos puestos se ocupan en su abrumadora mayoría por licenciados o graduados en derecho, económicas, administración de empresas o carreras similares, se jalona con hasta cinco exámenes especialmente duros de derecho, economía general y de empresa, contabilidad y matemáticas financieras y derecho tributario, entre otras materias, aparte de una prueba de idiomas. Una vez superada la oposición, los futuros técnicos e inspectores han de pasar un riguroso curso, de cuatro y nueve meses de duración respectivamente, impartido en el Instituto de Estudios Fiscales, que es una entidad pública, por los mejores fiscalistas del país. Unos años de rodaje y de conocimiento sobre el terreno del funcionamiento concreto de nuestro sistema tributario convierte a estos profesionales en magníficos y muy apreciados expertos en eso que en los manuales se designa con el eufemismo de “economía de opción” u “optimización fiscal”.
Pero más allá de que se forme con recursos públicos a profesionales cuya cualificación al cabo será aprovechada por el sector privado, resalta el conflicto de intereses públicos y privados, auténtico cáncer de nuestro entramado institucional. Lo que ocurre en un área especialmente sensible, la de nuestra Hacienda Pública, en la que la preservación del interés general y del principio de igualdad adquiere excepcional importancia, incluso para la propia supervivencia de la democracia. En las manos de los inspectores y los técnicos de Hacienda queda la obtención de fondos para el sostenimiento del conjunto de servicios básicos de la comunidad; para ello se les reconoce la condición de agentes de la autoridad y por ello manejan información muy sensible de la ciudadanía. El tránsito apenas controlado de esa información del sector público al sector privado convierte por sí solo en papel mojado los artículos 14 y 31 de la Constitución, por mencionar sólo los más significativos.
En el extremo más podrido de este proceso, en mayo del año pasado la Audiencia Nacional condenó a Andrés Guillamot, de Guillamot Asesores Fiscales, técnico de Hacienda en excedencia, como “cooperador necesario” del delito de fraude fiscal por haber creado una red de sociedades opacas entre Holanda, Gibraltar y las Antillas con la finalidad de que su cliente, el empresario Cipriano Villoslada, pudiese eludir el fisco. No es el único caso, el despacho Nummaria, desmantelado por la Oficina Nacional de Investigación del Fraude por crear estructuras opacas para clientes como Imanol Arias y Ana Duato, estaba dirigido por inspectores de Hacienda. Mas sin necesidad de llegar a nada delictivo, la misma complejidad de nuestro sistema tributario y el amplio margen que concede a la ingeniería fiscal más o menos legal ofrece un terreno en el que, si se dispone de dinero suficiente para pagar a estos profesionales, que en el sector privado cobran a partir de dos a tres veces más que en el sector público, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, en materia de impuestos, se convierte en una broma pesada.
Es evidente que el Estado no puede competir con la gran empresa intentando retener a estos profesionales con mayores salarios, como se sugiere desde sectores neoliberales. Aparte de que constituiría una auténtica obscenidad dada la realidad social del país, abriría un peligroso campo para el mercadeo y el chantaje. Ya hoy se trata de profesionales especializados con ingresos sensiblemente superiores a la media de lo que ganan en el sector público otros funcionarios de cuerpos equivalentes. Luego, no se van porque cobren poco, sino porque pueden cobrar muchísimo más. Pero sí cabe endurecer al máximo los requisitos de excedencia, lo que nadie debería percibir como un abuso de poder, puesto que son cuantiosos los recursos públicos que se invierten en su formación: establecer amplios periodos de permanencia obligatoria en el sector público, endurecer las incompatibilidades y, sobre todo, eliminar el derecho a reserva de plaza para evitar al menos que se tenga la desvergüenza de retornar a la tranquilidad de la Administración en la cercanía de la jubilación y ganarse de paso dos pensiones.
Pero, sobre todo, se ha de abordar una reforma en profundidad del sistema tributario que estreche al máximo el área de la llamada “optimización fiscal”, causa profunda del repulsivo mercadeo con nuestros impuestos. La izquierda debería negar incluso conceptualmente, y convertir tal negación en divisa, la propia legitimidad de la optimización fiscal, que no es otra cosa que el fraude al que la ley no alcanza.
Fuente: Mundo Obrero, marzo 2017 www.mundoobrero.es

“El primer problema de España son unas derechas que siempre han vivido del Estado”


21-03-2017 


Entrevista a Manuel Monereo
“El primer problema de España son unas derechas que siempre han vivido del Estado”

Pedro Vallín
La Vanguardia


El diputado de Unidos Podemos es una de las voces relevantes dentro del gabinete Rumbo 2020, un consejo que Iglesias ha creado para preparar una futura legislatura



Veterano militante de IU, mano derecha de Julio Anguita y de tránsito no exento de sobresaltos hacia Podemos, Manuel Monereo (Jaén, 1950), al que algunos señalan como padre político de Pablo Iglesias, es hoy diputado de Unidos Podemos por Córdoba y una de las voces relevantes dentro del recién creado gabinete Rumbo 2020, un think tank o un consejo de sabios que Iglesias ha creado como laboratorio intelectual y político para preparar el objetivo de Podemos de gobernar en 2020. Monereo, abogado y veterano militante de los comunismos españoles, encarna también a una generación muy activa en la implantación social de Podemos y cuya principal misión es evitar que la joven formación cometa los errores que llevaron a otros naufragios de la izquierda española.
Su último bautismo es Rumbo 2020, pero Pablo Iglesias concibió este nuevo órgano como un shadow cabinet a la manera británica. ¿En que consiste exactamente su tarea?
Esto que llamamos Rumbo a 2020 es una idea muy de Pablo, porque él es muy de fijarse objetivos. Los objetivos son como la utopía, que decía Galeano: siempre hay que tener un horizonte. Cuando llegas, a lo mejor no has llegado, pero es importante saber siempre hacia dónde quieres ir.
La clave para nosotros es construir un proyecto de país y para eso hace falta un programa. Cuando hablo de programa estoy hablando de tres cosas: en primer lugar un ideario de país, esas ocho o diez ideas fuertes que uno necesita para explicarse ante los demás y explicar qué quiere ser. A eso es a lo que normalmente se llama discurso. Luego necesitamos concretar eso en un conjunto de ideas políticas coherentemente hilvanadas, y por último, ponerle números a las propuestas.
Queremos, por una parte, ganar confianza, presentar a la gente un programa que es a la vez posible, viable y transformador. Para que la gente nos vote, no le basta saber que somos buenos y que somos honrados, que la gente ya lo sabe, nos tienen que ver solventes. Queremos transformar el país y tenemos propuestas viables y equipos capaces de llevarlo a efecto.
¿Y su papel dentro de este gabinete? ¿Se especializará?
No lo sé. Yo ya estoy más pallá que pacá. Estoy en una fase en que debo ir retirándome. De hecho, yo ya estaba bastante retirado, pero los jóvenes me convocaron y volví. Pero creo que lo que puedo hacer es lo que he hecho en estos meses: de pontonero. Yo construyo puentes, entre lo viejo y lo nuevo, entre las viejas ideas y las nuevas ideas, y en este caso lo único que puedo hacer es ayudar transmitiendo ciertas cosas que sé. Aquello que no deberíamos hacer, y eso lo sé con mucha claridad, y algunas cosas que creo que deberíamos hacer. Pero en general prefiero tener un papel secundario en este proceso e ir poco a poco retirándome.
En el desarrollo de Podemos nadie ha puesto en duda su eficacia en la impugnación de lo existente, pero sus adversarios siempre han cuestionado su capacidad constructiva. ¿A eso responde este gabinete? 
Es muy difícil impugnar sin un proyecto alternativo, y nosotros lo tenemos. Pero eso proyecto alternativo está compuesto sustancialmente de valores y principios, ideas jurídico-políticas, y lo que debemos hacer es traducir eso en una propuesta viable y concreta, transmitiendo que somos solventes. Pero ser solventes no significa obrar como obraría cualquier político que llegara al poder; esa es una idea de la solvencia que yo no acepto. Se trata de poner sobre la mesa las ideas, propuestas y equipos, pero desde nuestros valores, pues son esos valores los que han hecho posible la impugnación de lo existente.
Con un suelo político sólido por encima del 20% que, incluso en lo más duro del proceso interno, ha resistido, ¿tienen la sensación de que el tiempo camina a su favor, como sostienen algunos analistas de mercados electorales?
No estoy de acuerdo. Nosotros no hemos venido aquí a tener un 20% de los votos. Es bueno tener suelo, pero la cuestión es no tener techo. Nosotros tenemos que construir una alternativa para gobernar. Es lo que ha hecho a Podemos una fuerza diferente. Necesitamos generar una masa crítica como para aspirar a gobernar, y eso significa que tenemos que superar los 10 millones de votos. Tenemos que duplicarnos. ¿Es difícil? Mucho. Pero nosotros no vamos a bajar la guardia. Celebramos tener el 20% de los votos, cómo no vamos a celebrarlo. Yo, con mi historia, habría celebrado hasta el 6%.
Pero el problema no es ese, el problema es que nosotros tenemos urgencia por gobernar porque los problemas del país son muy graves. Lo diré de otra manera: si se consolida este proyecto de restauración del PP, las consecuencias negativas para el país se sentirán durante décadas.
El objetivo es que este proyecto que el PP defiende con el apoyo directo de Ciudadanos e indirecto del PSOE, no se consolide. Y para eso tenemos que ganar nosotros. Por eso necesitamos estar con el tiempo, que el tiempo nos ayude y no dejar pasar la ocasión. Y por eso hacemos tanto hincapié en proyecto, equipos y movilización social. Entendida, la movilización, no tanto como la algarabía, sino como conciencia de la gente de su propia fuerza. Si la gente supiera lo que puede hacer movilizándose, lo haría, el problema es que la gente lo sepa, que tome conciencia. Movilizarse para aspirar a otro tipo de país, otro tipo de modelo social, a un nuevo tipo de justicia, a un nuevo modelo de estado…, todo eso es lo importante.
La historia de España sanciona que este es un país especializado en la reacción. De la contrarreforma el golpe de estado del 36, pasando por la Guerra de Independencia, Fernando VII, “vivan las caenas”, la Restauración… Cada vez que España pudo ponerse al paso de la vanguardia histórica parece que al país le temblaron las piernas y decidió abrazar el pasado. ¿Qué le hace pensar que esta vez será distinto?
Para nosotros, cada vez que hemos dado marcha atrás es porque nos han disparado en las piernas. Cuando nos tiemblan las piernas es porque nos disparan, y no es una metáfora. Yo creo que el gran desafío que ha tenido España, que tiene que ver con muchas cosas que pasan en Catalunya y en Euskadi, pero también en Andalucía, es definir cuál es problema real de España. De todos los problemas que hay, que siempre son más de uno, y más de cuatro, ¿cuál es problema fundamental de España? Y creo que el problema real son y han sido las derechas del país.
En España no ha habido desde la Guerra de Independencia unas derechas capaces de tener un proyecto alternativo e inclusivo de país, capaces de generar un modelo de industrialización, un estado fuerte, democrático con derechos y libertades. No. Ha sido una trama, una oligarquía, una burguesía que ha vivido del estado, no con el estado, sino del estado. Por eso en el siglo XIX se fragmenta la burguesía española. Una parte industrializa el País Vasco, otra parte, Catalunya, otra parte industrializa Asturias, otra va articulando una industrialización en distintos focos, con una burguesía diferente, que siempre ha sido una burguesía de estado, en el sentido preciso de que vive del estado, de los recursos del estado. Eso, que hemos visto hoy con el PP, es la historia de España, de los Borbones, de Fernando VII, de Isabel II… Madre mía, Isabel II, que se casó con un gay y el hijo nunca fue suyo, era hijo de un coronel… Es una visión patrimonial del país.
Quizá la persona más adecuada para entender esto sea Esperanza Aguirre, es el prototipo de la España cañí, del capitalismo de amiguetes, la mezcla entre una marquesa populista que hace una política de derechas, que corrompe un partido y luego no sabe que había corrupción en su partido. Es algo increíble. Este es el gran problema de España, la derecha española, la derecha económica y política que vive del Estado y que de una u otra manera nos roba a todos.
Se habla mucho en estos tiempos, en el marco de Europa Occidental, de un periodo de fin de época, se relaciona con lo ocurrido en los años treinta del siglo pasado, y este discurso se mezcla con la revolución digital, lo que Manuel Castells llama la autocomunicación social, ajena a los canales convencionales de opinión pública. ¿Cómo cree que operan todos estos factores?
Creo que la expresión se la he leído a su compañero, el periodista Rafael Poch: estamos ante la Gran Regresión. Desde los noventa, sobre todo desde Maastrich hacia acá, acuciado por la crisis de 2007, estamos viviendo una regresión de nuestro modo de vida, de nuestra civilización. Está cambiando el modelo social a uno más desigual, con menos derechos, menos libertades. Delante de nosotros están desapareciendo los derechos sindicales y laborales prácticamente sin darnos cuenta. Ante nosotros hay un mundo que se está cuarteando en el que los ricos son cada vez más poderosos y se está produciendo un fenómeno que yo diría que es dramático, que explica la Gran Regresión: una gran redistribución de renta, riqueza y poder de los más a los menos. De los trabajadores, de las capas medias, de los intelectuales, los universitarios, a una oligarquía cada vez más poderosa y más fuerte.
Cuando vas leyendo los informes de Oxfam, los de los propios de los aparatos del Estado, como el INE, todo nos indica que esta Gran Regresión tiene un signo: los de arriba viven cada vez mejor y los de abajo tiene cada vez más dificultades. Eso, ¿qué genera en la sociedad? Miedo, inseguridad. ¿Y qué desea la sociedad? Protección. Las mayorías sociales, lo que le están pidiendo a las fuerzas políticas, y en particular a las de la izquierda, es recuperar los derechos sociales, una educación de calidad, un sistema de salud de calidad, unas prestaciones sociales de calidad… Es decir, le está pidiendo a la izquierda que sea de izquierda.
El problema es que la izquierda no es de izquierda, que, cuando gobierna, hace políticas de derecha. El ejemplo viene al pelo con lo que ha pasado en Holanda. Todo el mundo está contentísimo de que este populista de derechas haya fracasado pero nadie dice dos cosas: que la derecha liberal ha perdido y que la socialdemocracia casi desaparece. Ese es el dramatismo de la situación.
Puedes estar muy contento por haber vencido a los populistas, pero si mañana tú haces un gobierno como el que tenías, donde las mayorías sociales pierden derechos y libertades, donde los ricos cada vez lo son más, y a su vez haces una política exterior que empobrece a los pobres y los obliga a emigrar… si haces todo eso, el populismo de derechas ganará, en su versión más dura o más blanda, pero va a ganar. Y debemos preguntarnos por qué eso no ocurre en España. ¿Por qué? Pues porque está Podemos, que ha servido como nadie para impulsar el cambio político en un sentido democrático y plebeyo. Los demócratas de este país, de izquierdas, de derechas y de centro, deberían estar agradecidos de que exista Podemos porque es el antídoto a la extrema derecha del país.
Ante ese fracaso de la extrema derecha holandesa y cierta pérdida de empuje de movimientos como el de Marine Le Pen, ¿puede ser que Donald Trump esté actuando como vacuna, como contraejemplo ante los votantes de Europa? 
Es probable. Pero hay que distinguir tres elementos. El primero, que a mí me divierte mucho: las derechas o a la progresía socialista criticando a Donald Trump. Si siguen así van a terminar siendo antiimperialistas. Madre mía. Van a terminar criticando a la madre Estados Unidos, al centinela de Occidente, al fundamento de nuestras vidas, cultura y civilización... Segundo: Es evidente que Donald Trump es un elemento peligroso, no tanto por lo que dice y hace, que no es muy diferente de lo que han hecho los demás, incluido Obama, sino porque es una señal de que los ricos de Estados Unidos se están preparando para lo que viene.
Trump no es tan peligroso por lo que dice o hace sino porque es la señal de que una plutocracia es la que está controlando los intereses de Estados Unidos. Directamente, sin intermediarios políticos. Esa es la gran diferencia. Antes gobernaba la familia Bush, o los Clinton, Obama… familias políticas, políticos profesionales que han hecho de la política su modo de vida. Ahora no, esto es otra cosa.
Ahora son directamente los ricos que han dicho: “Están pasando cosas, y esto lo tenemos que ventilar directamente nosotros”. Eso es lo que más me preocupa y me da miedo de Estados Unidos, la señal de que algo muy profundo está cambiando en los poderes de Estados Unidos, que se están preparando para la crisis que viene. Para mí este gobierno está poniéndose la venda antes de la herida, se está preparando para un asalto que no sabremos muy bien cuál es ni de dónde vendrá, pero para el que ya están tomando medidas. Será un conflicto mundial en el que Estados Unidos quiere jugar con cartas muy poderosas.
Para mí no es ninguna broma, no es un populismo sin más, sino que se trata de que en el capitalismo norteamericano, en sus entrañas, algo muy serio está pasando, se están anticipando a una crisis. Y efectivamente, como decías, eso pueda llevar a países europeos a temer, lo entiendo. Pero si se siguen haciendo las mismas políticas en Europa que desencadenan los populismos, los populismos van a continuar. Hoy se les puede derrotar, pero tres años más haciendo las mismas políticas y acabarán ganando, y ganando por mucho. Que es un poco lo que venía diciéndose.
Nos reíamos del padre de Marine Le Pen, pero ya nos reímos menos cuando fue solo frente a Chirac. Ahora seguramente lleguemos a un escenario en el que se enfrenten Macron y Le Pen. Y ante ese escenario ¿qué votarán los trabajadores? ¿A un rico que es algo así como Rivera con dinero? ¿El hombre de la banca Rothschild o una populista de derechas como Marine Le Pen? Eso es muy delicado. En Estados Unidos hubo una posibilidad que fue Bernie Sanders frente a Hillary Clinton. El stablishment dijo no a Sanders porque era un radical. Pero ese radical podía haber ganado las elecciones.
Ahora en Francia va a ocurrir lo mismo. No puede ser Mélenchon, no puede ser Benoît Hamon, tiene que ser un hombre moderado, del centro moderado, tiene que ser Macron. Pero Macron ¿qué va a hacer? ¿Desmantelar el Estado francés?, ¿los derechos sociales?, ¿acabar con las libertades republicanas y con los derechos de los trabajadores en Francia, que han sido duramente combatidos por el propio partido socialista? Ese es el problema. Si se hacen las mismas políticas Marine Le Pen o cualquiera ganará las elecciones, éstas o las próximas en Francia.
Una de las dificultades para un proyecto transformador en España como el que ustedes propugnan es la dimensión europea. A parte de Syriza o Cinque Stelle, no se vislumbran muchos aliados continentales potentes para torcer la mano de Bruselas.
El problema de fondo es que esta UE es una maquina de fabricar fascistas y partidos de extrema derecha. No es que haya una Europa democrática y lleguen de fuera los fascistas y la ultraderecha, sino que una cosa es consecuencia de la otra. Hay un poder externo a ti, no democrático, como es la UE, que es un protoestado no democrático, que coloca poderes por encima de tu soberanía para tomar decisiones con las que no estás de acuerdo o que implican no poder cambiar las políticas del país.
El ejemplo de Syriza es paradigmático. ¿Qué le dice la troika al pueblo griego? “Os habéis equivocado votando a Syriza. Y os vamos a demostrar que os habéis equivocado castigándoos duramente. Vamos a hacer un escarmiento con Syriza”. Eso fue lo que se hizo. ¿Y por que se hizo un escarmiento? Pues por los cambios que se estaban dando en Europa, por Podemos y la sensación que corría por Europa de que todo tenía que cambiar. Lo que va a ocurrir ahora es que están alarmados ante los populismos, pero los alarmados son los que han creado las condiciones para que surja esa extrema derecha: por su carácter profundamente antidemocrático, subalterno a los intereses imperiales de Estados Unidos, su carácter profundamente regresivo en cuanto a derechos sociales y libertades, y, sobre todo, su dependencia enorme de los poderes económico.
Con estas cuatro características es claro que este modelo no tiene ninguna adhesión por abajo, no tiene un relato, como dicen ahora los jóvenes, ilusionante o esperanzado que permita vislumbrar que de ahí venga algo positivo. Y nosotros queremos gobernar este país pero también sabemos que una parte sustancial del obstáculo para gobernar vendrá de la UE, y nos preparamos también para vencer esos obstáculos. Nos gustaría que la UE; lejos de ser un obstáculo, que se convirtiera en un instrumento de liberación. Nosotros aspiramos a hacer dos cosas: cambiar nuestro país y contribuir a cambiar Europa en el sentido que quieren los europeos y las europeas.
Es decir, todo a lo que aspiran los trabajadores del sur de Europa es aquello a lo que aspiramos nosotros: consolidar nuestras libertades públicas, desarrollar nuestros derechos sociales, trabajo y dignidad, pleno empleo y quien no lo tenga, una renta garantizada, defensa irrestricta de una educación y una salud de calidad… Eso es lo que quiere la ciudadanía. Nosotros vamos a intentar por eso, veremos qué margen de maniobra nos da la Unión Europea. Ya nos gustaría que fuésemos un instrumento para cambiar las cosas en España pero también en la Unión.
Acabamos de ver lo que ha pasado con los socialdemócratas en Holanda y lo que ha pasado con los socialistas franceses, que la militancia o los simpatizantes quieren impugnar la política del partido…, en este cuadro, ¿qué cree que va a pasar con la socialdemocracia española?
Te he hablado antes de las derechas como el gran problema de España y mezclo la derecha económica y política, lo que sería la trama. Estamos en un país en el que, después de lo que ha pasado desde 2007, no cabe para la derecha un PSOE dirigido por Pedro Sánchez. Hemos visto cómo los poderes fácticos de este país, incluido el grupo Prisa, la gran banca… han intervenido para echar a un secretario general del PSOE, ¡a un secretario general del PSOE! Hemos visto una cosa increíble, que lo han intentado con Podemos, por cierto: una alianza de lo interno y lo externo para liquidar a un secretario general. Es decir, estamos viendo cómo se interviene una fuerza política y esa intervención la ejecutaron los poderes fácticos porque consideraban que Sánchez había ido demasiado lejos en su polarización con el PP.
Es evidente que hay motivos sobrados para un debate político intenso en el partido socialista. Todos han estado intentando ocultar ese debate porque el más interesante era el de Podemos, porque interesaba que el de Podemos fuese lo más duro posible, lo más dramático posible, y no mezclarlos para no hacerle un favor a Podemos. Ahora estamos ante de una situación nueva que es que por primera vez puede haber un candidato outsider en el PSOE. Y este outsider, este Corbyn, puede terminar siendo Pedro Sánchez.
El outsider puede ser secretario general; el antiguo secretario general, que ha devenido outsider del propio PSOE, fíjate el dramatismo de esto, de lo que es hoy el partido socialista. Y está suelto el hombre por ahí porque de golpe y porrazo se dio cuenta de que nadie era de Pedro Sánchez, de que estaba más solo que la una, que los señores que estaban al lado suyo en el parlamento y decían que no es no, ahora resulta que sí es sí, y que Sánchez era un peligroso izquierdista. Ese es el debate real que hay en el PSOE: tienen que dar cuenta a la militancia de que el partido ha sido intervenido por los poderes, que ya no es un partido independiente y que es parte de una restauración del país en un gobierno en la práctica tripartito.
Por tanto, como parte del debate universal de Europa, una socialdemocracia neoliberal es una socialdemocracia condenada a desaparecer o tener resultados electorales muy débiles. Hoy, quien ha entendido eso es Pedro Sánchez. Que hoy se enfrenten tres candidatos y una de ellos sea la presidenta de la Junta de Andalucía, que estuvo detrás de la operación para liquidar al secretario general, demuestra que hay una facción del PSOE que es parte de los poderes dominantes del país y ya no refleja la opinión de sus bases.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/politica/20170319/42980104967/entrevista-manuel-monereo.html

Fallece el banquero multimillonario estadounidense David Rockefeller

Fallece el banquero multimillonario estadounidense David Rockefeller

Publicado: 20 mar 2017 14:49 GMT RT
El multimillonario murió a la edad de 101 años.
El multimillonario banquero estadounidense David Rockefeller, nieto del famoso magnate petrolero John D. Rockefeller, fundador de la petrolera Standard Oil, ha fallecido este lunes a la edad de 101 años. 
Según un comunicado emitido por su vocero oficial, Fraser P. Seitel, Rockefeller falleció "pacíficamente" mientras dormía en su residencia de Pocantico Hills, Nueva York.
Reuters
Algunos de los datos más relevantes de la vida del magnate estadounidense:
  • Nació el 12 de junio de 1915.
  • Se graduó en Harvard en 1936.
  • Se convirtió en el único banquero de la familia (Chase National Bank) en 1946 y ocupó el mayor cargo de esta entidad desde 1960 hasta 1980.
  • Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió para el Ejército estadounidense en Francia y el Norte de África.
  • Actuó como asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense Jimmy Carter en 1973.
Algunos datos curiosos que marcaron la vida del multimillonario:
  • Prefirió mantenerse lejos de la vida pública y rechazó el cargo de secretario del Tesoro de EE.UU. que le ofreció el presidente Jimmy Carter en 1979.
  • En 2015 se convirtió en el multimillonario más longevo al cumplir los 100 años.
  • En los años 1960, mantuvo una relación amorosa con la hermana del presidente estadounidense John F. Kennedy. 
  • Fue el primer miembro de la familia Rockefeller en publicar sus memorias en el año 2000.
  • En su oficina ubicada en el edificio del Rockefeller Center, mantuvo un registro con la información personal de unos 150.000 contactos, entre los que se encuentran las personas más poderosas del mundo.
Wikipedia.org
El magnate estadounidense, quien era considerado como una de las figuras más influyentes en la historia financiera de su país y cuya fortuna se estimaba en unos 3.000 millones de dólares —integraba la lista de los 200 hombres más ricos del planeta—, ocupó numerosos cargos importantes durante su vida entre los que destacan:
  • Miembro fundador, patrocinador, miembro vitalicio y miembro del comité de dirección del Club Bilderberg.
  • Presidente del Chase Manhattan Bank.
    Director del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
  • Presidente de Rockefeller Financial Services.
  • Director de la World Trade Center Memorial Foundation.

Entrada destacada

PROYECTO EVACUACIÓN MUNDIAL POR EL COMANDO ASHTAR

SOY IBA OLODUMARE, CONOCIDO POR VOSOTROS COMO VUESTRO DIOS  Os digo hijos míos que el final de estos tiempos se aproximan.  Ningú...