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10 de abril de 2018

La rusofobia y el suicidio de la Unión Europea





El caso del exespía Skripal, supuestamente envenenado con un gas tóxico por espías rusos, ha servido de catapulta para una nueva oleada de histeria anti-rusa. La expulsión masiva de agentes diplomáticos rusos por una veintena de países (a la cabeza de ellos EEUU, con 60) echó leña al fuego de una situación que chirría por los cuatro costados y que puede llevar -y seguramente llevará, de seguir este derrotero-, a una confrontación más abierta y dura en la que la Unión Europea puede perder más que Rusia.

Nunca han sido fáciles las relaciones de la Europa vieja con la nueva que surgía al este, en las vastas llanuras ruso-ucranianas (pueblos que han sido y son uno, por más que desde la Europa vieja intenten dividirlos). Los eslavos protagonizaron las últimas grandes migraciones de pueblos del este, estableciéndose unos en dominios del imperio bizantino y otros entre Bizancio y el Volga. Rusia, como tal, no irrumpe como gran potencia europea hasta el siglo XVIII, en la Gran Guerra del Norte, después de lograr la derrota de los invasores suecos de Carlos II, vencido en Poltava en 1709. Esta derrota puso fin a la hegemonía de Suecia en el Báltico y norte de Europa, espacio que pasó a ocupar la Rusia de Pedro el Grande. Carlos II inició el periodo de invasiones extranjeras de Rusia, todas con igual fin. La Grande Armée de Napoleón fue enterrada en Rusia, en 1812, y ese entierro significó el fin de Napoleón. Hitler, psicópata e ignorante de la historia, repitió el aventurerismo de Carlos II y de Napoleón y la invasión de la Unión Soviética fue el fin del delirio nazi de los Mil Años del Reich. De igual forma que había sucedido al poderoso ejército sueco y al ejército inmenso de Napoleón, Alemania perdió en la URSS el 70% de sus efectivos y armamentos, lo que determinó su derrota total y la toma de Berlín y de media Europa por los heroicos soldados del Ejército Rojo.

Los tres episodios reseñados recogen dos hechos. El primero, que, hasta la fecha, Rusia ha sido invencible combatiendo en su territorio. La segunda, y no menos importante, que Rusia nunca ha invadido ningún país europeo. Ha sido invadida, y tres veces, tres. Perdón, cuatro, contando la Guerra de Crimea (1853-1856), cuando la península rusa fue atacada por fuerzas combinadas de Inglaterra, Francia y Cerdeña, siendo Rusia derrotada –su única derrota- dadas las pésimas líneas de comunicación entre Crimea y Moscú, lo que imposibilitó el suministro y flujo de tropas, vituallas y armas. ¿He dicho cuatro invasiones extranjeras? Vaya memoria. Son cuatro. Entre 1918 y 1920, después del triunfo de la revolución bolchevique, fuerzas de EEUU, Francia, Inglaterra y Japón invadieron el naciente Estado revolucionario. 100.000 soldados japoneses ocuparon el Lejano Oriente ruso; tropas anglo-francesas tomaron Sebastopol y Odesa y penetraron en Ucrania; una escuadra inglesa ocupó el Báltico y Tallín. Tropas de EEUU se apoderan de Murmansk. Otras fuerzas desembarcaron en el Cáucaso y Asia Central, incluyendo un ejército checo. En 1919, Polonia invadió Rusia. Una situación similar a la de la Francia revolucionaria entre 1792 y 1802. Con igual desenlace. El Ejército Rojo contraatacó y, para 1921, las tropas extranjeras fueron obligadas a abandonar el territorio ruso. Repitámoslo: Rusia nunca ha invadido Europa. Europa la ha invadido.

¿Vamos por el mismo camino? Desde el suicidio de la URSS, la OTAN no ha dejado de avanzar sobre las fronteras rusas. No ha cesado de acumular tropas, armamentos y sistemas de misiles, al punto que Rusia ha advertido que los misiles de la OTAN, hoy, están a minutos de Moscú. En la década de los 90, la Rusia del alcohólico Boris Yeltsin se entregó a Occidente y hasta sus asesores económicos llegaron de EEUU. Occidente no desaprovechó la ocasión y destruyó cuanto pudo la economía de Rusia. En 1998, Rusia era un despojo de país y Occidente jaleaba a Yeltsin, lo celebraba y aplaudía porque hacía lo que Occidente quería. Incluso cuando, en Washington, fue encontrado en la calle en calzoncillos, o cuando se dormía en actos oficiales con el rostro rojo del exceso de alcohol. Yeltsin era perfecto para Occidente y, en ese periodo, nunca, nunca, hubo mayores roces o desencuentros con Rusia. ¿Cómo iba a haberlos? Yeltsin había destruido a la URSS y destruido a Rusia y, debe pensarse, eso era lo que Occidente quería: que Rusia fuera destruida y desapareciera como potencia para siempre.

Luego Yeltsin, enfermo terminal por su alcoholismo, entregó el poder al jefe del Servicio Federal de Seguridad (sucesor del KGB), Vladimir Putin, y la historia cambió, como es sabido. Putin se aplicó a fondo a reconstruir Rusia y el poderío de Rusia, con tanto éxito que agarró desprevenido a Occidente, que estaba convencido de que Rusia había pasado a mejor vida. Ha ocurrido lo contrario. Putin rehízo las Fuerzas Armadas, la economía, la sociedad, devolvió la dignidad a un país que la había perdido. La guerra con Georgia, en 2008, fue la campanada de aviso. El golpe de estado en Ucrania –fatal error de cálculo de la OTAN- en 2014, desencadenó la crisis ucraniana y la recuperación de Crimea (perdón a quien enoje, pero esa península ha sido rusa desde el siglo XVIII) y el estallido en Donbás. La soberbia atlantista llevó a creer que Rusia encajaría resignada que la OTAN se tragara Ucrania y tarde se dieron cuenta del error.
Vinieron las sanciones económicas. Otro error. Aparte de que la experiencia ha demostrado una y otra vez que las sanciones sirven para poco, en el caso de Rusia fue el detonante para una revolución científico-técnica, agroindustrial y de alianzas políticas que fortalecieron Rusia y debilitaron a sus adversarios. Antes de las sanciones, Rusia importaba ingentes cantidades de alimentos, productos manufacturados, tecnología y etcétera de la UE. Pagaba con gas y así hubiera seguido sin las sanciones. Una relación beneficiosa para la UE y perjudicial para Rusia, pues era un modelo clásico neocolonial de relación centro-periferia, de importación de manufacturas a cambio de materias primas. Las sanciones hicieron ver a Rusia lo dañino de esa relación desigual, buscaron soluciones y las hallaron. Se puso en marcha un multimillonario plan de inversiones para reducir los niveles de dependencia en unos casos al mínimo, en otros a cero. Un nuevo y vigoroso proceso de industrialización, para situar a Rusia en la vanguardia.

Los resultados, a la vista. Rusia terminará de sustituir, en 2018, todos los productos importados para aviones de combate, transporte y estratégicos, alcanzando así una total autonomía. En esa línea, en 2020 terminará la sustitución de componentes importados de la UE y la OTAN para el sector de defensa. El programa de diversificación aprobado por el gobierno ruso está dedicando inversiones millonarias a los sectores energéticos, de equipos médicos, electrónicos, de telecomunicaciones y de informática, entre otros, con el objetivo de promover que empresas nacionales produzcan esos componentes y equipos y cubran con productos rusos la demanda interna. Esfuerzo nacional para optimizar los recursos del país, pues Rusia posee empresas con capacidad científico-técnica suficiente para fabricar una variada gama de productos de alta tecnología. No se olvide que la URSS y Rusia fueron –y es-, hoy, la mayor potencia espacial mundial

Otro campo beneficiado por las inversiones estatales ha sido el de la agroindustria. En 2017, Rusia alcanzó la cifra récord de 135 millones de toneladas de cereales cosechadas, convirtiéndose en el primer exportador mundial de trigo, superando a EEUU. Un dato más que relevante si se considera que Rusia, hace quince años, importaba cereales. Pero quieren más. Quieren destronar, antes de 2025, a la UE como el mayor productor de cereales del planeta. El país también ha logrado sustituir las importaciones de cerdo y pollo, multiplicar la producción de remolacha azucarera y triplicar la producción de hortalizas. En definitiva, las sanciones económicas sirvieron de acicate a Rusia y castigaron a las empresas europeas. Desde 2014, el país está inmerso en una auténtica revolución productiva en campos que van desde el aeronáutico y espacial al agroindustrial, pasando por el automotor. Además, las sanciones permitieron a Rusia asignar a países con los que tiene intereses estratégicos, como Irán, Turquía, Egipto e India, las cuotas de productos antes concedidas a países de la UE.

Cercada por la Europa atlantista, Rusia se ha vuelto cada vez más a China y a Asia en general, otro favor que le han hecho a Rusia, pues el corazón de la economía mundial está hoy firmemente asentado en Asia. La alianza con China –más sólida que una montaña, según funcionarios chinos- ha aportado a Rusia ingentes beneficios. China es un mercado insaciable de gas y petróleo rusos, un primer comprador de armamentos y, ahora, comprador neto de cereales. Ambos países decidieron unir la rusa UAC y la china Comac para crear un consorcio aeronáutico que compita con Airbus y Boeing. El primer modelo, el C929 está en pruebas desde 2017 y entraría en servicio en 2025. El C929 será competidor directo de los A350 y A330, así como del B-797. Los primeros aviones llevarán motores occidentales. Los siguientes no: Rusia está aplicada a fondo para producir sus propios motores de aviación, gracias al impulso de las sanciones. Y aunque no exista un acuerdo formal, tipo OTAN, la cooperación política y militar entre Rusia y China ha alcanzado niveles sin precedentes, que ambos países desean extender.
La OTAN se afana en cercar a Rusia y EEUU construye estaciones de su escudo antimisiles en Polonia, Bulgaria y España. Rusia desarrolla armas hipersónicas capaces de burlar cualquier escudo y blinda las zonas estratégicas del país con sofisticados sistemas antimisiles. Es la consabida dinámica del cazador y la presa. También se modernizan las armas nucleares, al tiempo que EEUU habla de guerras nucleares limitadas o de ataques nucleares fulminantes contra Rusia y China y distribuye sus bombitas atómicas por media Europa. Rusia desarrolla las suyas, además de construir misiles como el Sarmat, con capacidad uno solo de evaporar un país como Holanda.

¿Qué quiere Europa con Rusia? ¿La guerra? Las sanciones han tenido un efecto contrario al buscado. El cerco a Rusia ha resultado en una férrea alianza ruso-china, que ha hecho más poderosos a los dos países. Europa necesita perentoriamente el gas ruso o se queda helada, pues los yacimientos del Mar del Norte se agotan, los norteafricanos son insuficientes y el estadounidense es un 30% más caro. Rusia, contrario a lo que pueda creerse, necesita cada día menos de Europa, por el enorme empuje económico de Asia, que es y será el mayor mercado del mundo, con sus 4.000 millones de habitantes.

Putin afirmó que Rusia marcha hacia el éxito y es cierto. La economía rusa ha vuelto al crecimiento, sus reservas de oro superan a las de China y reduce sus reservas en euros y bonos del tesoro de EEUU para seguir comprando más oro. El petróleo está afianzado en 60 dólares barril, el doble que hace dos años, oxigenando una economía en plena ebullición. Rusia, además, para quien no haya querido enterarse, es el único país-continente del mundo, con 17 millones de kilómetros cuadrados, por 10 millones Europa. Su geografía, del mar de Barents a las Kuriles, es un poder en sí misma, que la hace militarmente imposible de vencer y económicamente imposible de quebrar. El poder militar ruso es incontestable, sus 7.000 ojivas nucleares desplegadas lo hacen indiscutible y su alianza con China convierte a Rusia en un adversario formidable.
Entonces ¿qué pretende la Unión Europea? ¿A dónde nos lleva la OTAN? ¿Para qué está pidiendo un Schengen militar, que permita trasladar todo tipo de armas, equipos y tropas atlantistas contra Rusia? ¿Por qué EEUU va a desplegar centenares de armas nucleares tácticas en Alemania y otros países? ¿Por qué llevan años acumulando armamento pesado en Polonia, vecina de Kaliningrado? ¿Están preparando una guerra nuclear/convencional contra Rusia? ¿Una nueva Blitzkrieg? ¿Se han olvidado ya de la suerte de Carlos II, Napoleón y Hitler? ¿De Hiroshima y Nagasaki? Y la izquierda ¿se quedó muda, paralítica, o se ha hecho atlantista? ¿Hay todavía algo que pueda llamarse izquierda? ¿Queda alguien que entienda que el tema catalán es patético sainete de barrio y la OTAN una amenaza a la supervivencia de Europa y a la paz mundial? ¿Aló?

Augusto Zamora R., autor de Política y geopolítica para rebeldes, irreverentes y escépticos, Akal, 3º edición, enero 2018.

16 de noviembre de 2017

España justo encendió un fusible bajo Cataluña su región más rica





por  Don Quijones
3 de noviembre de 2017
del  sitio  web de WolfStreet







Incertidumbre aguda
es como arena en los engranajes
de la economía local.
 


Es sorprendente cuán rápido giran las ruedas del sistema judicial español cuando el establecimiento lo quiere, y cuán lentamente giran cuando no es así, lo que generalmente ocurre cuando los miembros del mismo establecimiento,
  • altos políticos y funcionarios
  • banqueros
  • dueños de negocios
  • incluso realeza,
... están en el banquillo de los acusados, lo que está sucediendo con inquietante regularidad en estos días. 

El jueves vimos a la justicia española en su forma más rápida. En el banquillo estaba el vicepresidente recientemente despedido del gobierno separatista de Cataluña,  Oriol Junqueras , y otros siete representantes electos de la región separatista que están acusados ​​de una letanía de cargos, incluida la rebelión, que conlleva una sentencia máxima de 30 años de prisión. 

El abogado defensor tenía menos de 24 horas para preparar el caso.

Después de unas pocas horas de escuchar pruebas preliminares, el juez de la Audiencia Nacional envió a la mitad de los suspendidos del gobierno de Cataluña a la cárcel sin fianza.

El viernes, el mismo juez emitió una orden de arresto internacional para  Carles Puigdemont , el disputado presidente catalán que huyó a Bruselas el lunes, así como para otros cuatro ex ministros que no comparecieron ante el tribunal el jueves.

Los políticos separatistas de Cataluña están pagando un precio muy alto por exagerar su mano.

Como  advertimos hace meses , muchos en el gobierno catalán esperaban que amenazar con declarar la independencia unilateralmente, o incluso cumplir con las amenazas (que de alguna manera lo hizo el viernes), podría ser suficiente para presionar al gobierno español para que se comprometa.

Fue un farol masivo, y es muy contraproducente.

Pero aunque encarcelar al gobierno electo de Cataluña puede  justificarse  por la leyespañola  y probablemente contribuirá a aplacar a los  elementos más  revanchistasdel público español, también aumentará aún más las tensiones y polarizará las divisiones  dentro de la región noreste de España al mismo tiempo que hará  más daño al imagen hecha jirones de la democracia española en el resto del mundo.

También corre el riesgo de exacerbar la incertidumbre económica y la inestabilidad en Cataluña, la región más rica de España.

Justo cuando las cosas parecían estar volviendo a una apariencia de normalidad mientras la gente local y los partidos políticos de la región volcaban su atención hacia las elecciones regionales programadas para el 21 de diciembre, Rajoy, su gobierno y los jueces que ellos ayudan a nombrar acaba de encender una mecha bajo la región .

En Cataluña hoy es prácticamente imposible saber qué sucederá mañana, y mucho menos esta vez el mes que viene o el próximo año.

Tal incertidumbre aguda es como arena en los engranajes de la economía local. En lugar de desacelerar, el éxodo de las empresas catalanas a otras partes de España se ha acelerado  a raíz de la activación de Madrid del artículo 155 de la Constitución de España.

Tan solo el martes, otras 99 empresas se despidieron de Cataluña, aunque por ahora solo por escrito.

El banco central de España advirtió ayer que la crisis actual podría, en el peor de los casos, terminar afeitando 2,5 puntos porcentuales al PIB de España en los próximos dos años.

Eso podría ser muy optimista si no se encuentra pronto una solución genuina y duradera a esta crisis, y preferiblemente una que no involucre al gobierno de Madrid criminalizando un movimiento político apoyado por aproximadamente la mitad de la población de la región.

La mayor tragedia de todas, como  escribió ayer el periodista británico-español  John Carlin en el diario barcelonés  La Vanguardia , es cuán "espectacularmente innecesario" es el conflicto actual y cuán fácilmente podría haberse evitado:
Primero, con un cambio del texto sagrado de la Constitución española y la aprobación de un referéndum acordado, tal como lo hubiera hecho cualquier otro Estado moderno y democrático (Canadá, Reino Unido) en circunstancias similares.

Pero podría haberse evitado con aún menos, con gestos meramente conciliatorios y palabras respetuosas, con el otorgamiento de poderes extra a la región autónoma catalana, con un mínimo de habilidad política, con el deseo de pensar primero en el bien general.
En cambio, lo que tenemos es una escalada constante de las tensiones de una mayoría gubernamental gobernada por un partido (el Partido Popular ) que está implicado en  más de 60 grandes escándalos políticos  , más que cualquier otro partido gobernante en Europa.

Y, sin embargo, incluso cuando el partido cae continuamente en el lado equivocado de la ley, la UE lo defiende como un defensor del estado de derecho.

El  primer ministro de España,  Mariano Rajoy, se convirtió recientemente en el primer ministro en funciones en presentarse como testigo ante un tribunal español cuando presentó pruebas en un caso de corrupción masiva que involucraba el supuesto financiamiento ilegal de su Partido Popular.

Una de las docenas de empresas involucradas en los escándalos de sobornos del Partido Popular es Indra, un gigante tecnológico de propiedad estatalque organiza el conteo de votos para prácticamente todas las elecciones políticas de España, incluida Cataluña.

Se alega que la compañía  pagó a  la parte de Rajoy € 600,000 de fondos públicos desviados a través de una compleja red de compañías ficticias. El escándalo apenas adorna las primeras páginas de los periódicos de España.

Ahora, Indra organiza el conteo de votos para las elecciones de Cataluña en diciembre.

Durante años, este tipo de corrupción se ha clasificado constantemente como la segunda causa de preocupación después del desempleo en España. Ahora, es la perspectiva de la independencia catalana la que está a la vanguardia de las mentes de las personas.

Es la cortina de humo perfecta para
  • los interminables juicios por corrupción de los políticos del PP
  • los salarios estancados
  • la creciente deuda pública
  • los bancos que se derrumban
  • la maceta de pensión cada vez más reducida,
... que el gobierno ha  saqueado sistemáticamente  para tapar algunos de sus propios déficit fiscales masivos.

En resumen, la economía de España quizás no sea tan robusta como las recientes cifras de crecimiento pueden sugerir.

El desempleo, que ya estaba en el 17,1%, aumentó en 58,000 en octubre ya que el número de empleos altamente estacionales dependientes del turismo comenzó a reducirse. Los salarios de entrada al mercado son un 14% más bajos que en 2008.

Peor aún, la reciente demostración de fortaleza de la economía se basó en tres pilares principales:
  • precios energéticos mundiales constantemente bajos
  • la desviación a gran escala de turistas de puntos calientes geopolíticos como Turquía y Egipto
  • deuda pública de bajo costo resultante de la compra masiva de bonos soberanos de la zona euro por parte de Mario Draghi
Y todos estos pilares están empezando a mostrar signos de tensión.

A medida que las tensiones continúan aumentando en Cataluña, la incertidumbre económica se abre camino a largo plazo ...



30 de octubre de 2016

NO reconocer la DEUDA es la SOLUCION

No reconocer la deuda pública en manos de la banca y demás especuladores

Este mecanismo de la deuda es un robo de dimensiones colosales que conduce al empobrecimiento general de los pueblos y a la pérdida de derechos laborales y sociales conquistados a lo largo de décadas.
Felipe Alegría | Para Kaos en la Red | 17-1-2011 a las 22:05 |
www.kaosenlared.net/noticia/no-reconocer-deuda-publica-manos-banca-demas-especuladores

NO RECONOCER LA DEUDA PUBLICA EN MANOS DE LA BANCA Y DEMÁS ESPECULADORES
La deuda se ha convertido en la bandera de la guerra social desatada por el capital financiero y sus gobiernos contra la clase trabajadora en toda la zona euro. Todo debe ser sacrificado a la deuda.
El ejemplo de Irlanda
El último y más escandaloso ejemplo es Irlanda. El Estado irlandés primero alentó una enorme burbuja inmobiliaria, parecida a la española, con fabulosos beneficios para los bancos nacionales y grandes constructoras.
El beneficiario indirecto era la gran banca europea (alemana, británica y francesa) que financiaba a los bancos irlandeses. Después, cuando la burbuja estalló, el gobierno se hizo cargo de esa montaña de deuda incobrable de los bancos irlandeses
y la convirtió en deuda pública, que arrojó sobre las espaldas de la clase trabajadora, a la que condenó a pagarla mediante un plan de ajuste draconiano.
Irlanda se transformó así en el alumno aventajado de la UE.
Pero, como no podía ser de otra forma, el drástico plan de ajuste provocó una fuerte recesión, que pulverizó el precio de los activos inmobiliarios de los bancos empujándolos a la quiebra, al tiempo que los ingresos públicos caían drásticamente.
El déficit y la deuda pública se dispararon.
La gran banca europea (la misma que había sido salvada de la quiebra con fondos públicos masivos) lanzó sucesivos ataques especulativos para subir los intereses de la deuda a niveles insoportables.
Mientras tanto, tomaban dinero prestado del Banco Central Europeo a un 1% de interés para comprar deuda irlandesa al 8%.
Resultado: el Estado irlandés ya no podía hacerse cargo de la deuda y entonces vino el “rescate europeo”. Un rescate que asegura a los bancos alemanes, británicos y franceses que recuperarán sus créditos y se embolsarán una montaña de intereses usurarios.
Para conseguirlo han impuesto un nuevo plan de ajuste, todavía más brutal: despidos masivos de empleados públicos, recorte del salario mínimo, más reducción de las pensiones, jubilación a los 68, otra subida del IVA, nuevos impuestos para las rentas más bajas y grandes recortes sociales.
Luego vendrá el siguiente acto del drama, cuando Irlanda, con su gente empobrecida y su economía hundida, tenga que declarar la suspensión de pagos…
Robo masivo y empobrecimiento de los pueblos
 El blog de noticias

22 de octubre de 2016

Salir del yugo del F.M.I y del Banco Mundial no es imposible, Bolivia lo ha conseguido


Evo: Ya no estamos sometidos al chantaje del FMI y el Banco Mundial

22 de octubre de 2016

“Gracias a la lucha de los movimientos sociales y la unidad del pueblo, Bolivia no depende de potencias extranjeras ni se somete a políticas de privatización”, aseguró este viernes el presidente Evo Morales.
Durante un acto en el sureño departamento de Tarija, el mandatario afirmó que su país ya no responde a los condicionamientos y chantajes de Estados Unidos, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Antes, para obtener un crédito del FMI debíamos perder parte de nuestro patrimonio, pero nos liberamos económica y políticamente y ya no dependemos de otros países ni instituciones”, indicó.
El 1 de mayo de 2006, añadió, nacionalizamos nuestros recursos naturales y estamos en un proceso de industrialización. Hoy las empresas más importantes del mundo vienen a invertir en Bolivia, pero sin condicionamientos.
Asimismo, señaló que la economía local sigue creciendo y los programas en beneficio del pueblo no se detendrán.
Morales inauguró este viernes 26,5 kilómetros de carretera asfaltada en la ruta Tarija- Yacuiba, proyecto al cual fueron destinados 204 millones de bolivianos (29 millones de dólares).
Además, anunció la continuidad de las obras en otros 18 kilómetros de camino y la construcción de un aeropuerto internacional en Tarija.
LibreRed | PL

26 de septiembre de 2016

Algunos perversos convencionalismos sobre las pensiones

Algunos perversos convencionalismos sobre las pensiones

Ciudadano Pérez
Rebelión




Como el organismo humano que, tras un malestar inicial, acaba por adaptarse a los cambios climáticos y a unas condiciones de vida diferentes, también los pueblos se acostumbran de modo sorprendentemente rápido a las nuevas formas de dominación. Transcurrido un tiempo, la vieja generación, que con amargura compara un presente brutal con un pasado más feliz, empieza a morirse. Tras ella, educada ya en la nueva tradición, ha ido creciendo una juventud que con inconsciente naturalidad acepta los nuevos ideales como los únicos posibles.
(Stefan Zweig)


Anoto esta reflexión del escritor vienés en su libro Castelio contra Calvino dada su vigencia en el contexto actual. Hoy se está induciendo a las generaciones jóvenes a asumir, como si fuera una ley inexorable de la naturaleza, que vivirán peor que la generación de sus padres. Y, en concreto, que no tendrán pensiones en el futuro. En efecto, agoreros de distinto signo, pelaje y condición (aunque con el común denominador de nutrirse todos en el mismo pesebre) anuncian, un día sí y otro también, el gran colapso del sistema público de pensiones en 2050.
Según estos apocalípticos profetas de la quiebra de la Seguridad Social, en 2050 la población española estará tan envejecida que la relación entre beneficiarios y cotizantes hará insostenible el sistema de pensiones. Resulta de veras prodigioso que la grey de arúspices del futuro socioeconómico sólo vean encenderse luces de alarma en el tablero de mandos macroeconómico cuando se trata de las pensiones públicas.
 Porque si, tal como sugieren estos lúgubres predictores basándose en las proyecciones demográficas, el problema va a ser de escasez de población activa en 2050, al faltar trabajadores no sólo entrarán en crisis las pensiones públicas, sino también las privadas. Pues, por la misma regla usada para afirmar que escasearán los cotizantes a la Seguridad Social, se deduce que también serán escasos los inversores en fondos privados.
Ante una crisis demográfica, las pensiones no serían más que una parte del problema. Porque, si faltan trabajadores, tampoco será posible atender las redes viarias, los aeropuertos, los hospitales o los centros de enseñanza. Apenas habrá maestras, médicos o enfermeros. Disminuirá asimismo el número de jóvenes vigorosos aptos para nutrir los cuerpos militares, policiales y de emergencia, que mantienen el Orden Público, la Defensa Nacional y la Protección Civil frente a incendios y otras catástrofes. Cuerpos que se quedarán en cuadro ante la falta de bomberos, policías y soldados de tierra, mar y aire.
Esa escasez de fuerza laboral no sólo afectará al sector público. Pues ¿de dónde va a salir la mano de obra que asegure el pleno funcionamiento de las fábricas, oficinas y comercios? Sin embargo, esta debacle general de la producción no parece inquietar a estas Casandras de vía estrecha. Lo que hace sospechar que, cuando únicamente se muestran preocupados por el futuro de las pensiones, exigiendo privatizar las pensiones, mienten con el mayor de los descaros.
Porque los datos estadísticos más recientes  desmontan la leyenda que se está creando sobre la inviabilidad del sistema público de pensiones.  Las cifras demuestran, por ejemplo, que en España hay menos personas mayores que en las principales economías de la UE y se gasta menos en pagar pensiones. Nuestro país, ocupa el séptimo lugar con mayor población de más de 65 años, pero llega al decimoquinto en gasto de pensiones.
Lo malo de todo este asunto es que la opinión pública ha aceptado ciertas extrañas convenciones. La primera de ellas, la de que todos los gastos del Estado —como las carreteras, por las que circulan tanto los trabajadores como los empresarios, banqueros y otras gentes de buen vivir— se costean con cargo a los impuestos generales. Un dinero que, casi en su totalidad, procede de las rentas del trabajo y del consumo de los trabajadores y sus familias, que componen la mayoría de la población. Otra convención ha establecido que las pensiones públicas han de ser sufragadas únicamente por el bolsillo de los trabajadores a través de sus cotizaciones.
De tales extraños convencionalismos se deriva una realidad perversa: los asalariados sufragan el coste de las Fuerzas del Orden que protegen la Seguridad de la Propiedad Privada —cuya porción más sustanciosa se acumula en pocas manos— mientras que los más adinerados no contribuyen a proteger la Seguridad Social de quienes dedican lo mejor de su vida a construir la fortuna de los ricos. Necesitamos sanear estas convenciones sociales con visiones más saludables. Por ejemplo, la del economista Ravi Batra, que entiende que un fuerte sistema defensivo estatal debe servir para proteger la vida, la libertad y las propiedades de las personas frente a enemigos exteriores. O expresado de otra manera: el mantenimiento de unas fuerzas armadas beneficia al individuo en esos tres aspectos principales.
Por tanto, razona Batra, “Es un principio tributario tradicional que los impuestos que uno paga deben guardar proporción con los beneficios que recibe. Dado que todos valoramos en igual medida nuestra vida y nuestra libertad, pero no somos iguales desde el punto de vista de las riquezas que poseemos, lógicamente los ricos deberían soportar al menos la tercera parte del gasto militar. O dicho con otras palabras: si el gasto de defensa proporciona tres beneficios principales, a saber, la protección de la vida, de la libertad y de la propiedad, la tercera parte de dicho gasto debe ser soportada por los dueños de las propiedades”.
Una lógica similar, según Batra, puede aplicarse a lo que gasta el Gobierno en la lucha contra la delincuencia, ya que en este caso los beneficios son muy parecidos. O sea que la tercera parte del gasto estatal en defensa y justicia debería cubrirse mediante el mencionado impuesto federal sobre la propiedad. Si bien ciertos tipos de propiedades deberían quedar exentos: las necesidades de la vida cotidiana, esto es, la vivienda habitual, el coche, el vestido, los muebles, etc. En cambio, las acciones, los títulos, las cuentas de ahorro, las fincas comerciales y demás por el estilo deberían ser objeto de un gravámen progresivo. Y la escala debería calcularse de tal modo que lo recaudado por tal concepto equivaliese al tercio del gasto en defensa y lucha contra el crimen.
Que conste que es una idea ya apuntada en 1737 por Benjamin Franklin, figura destacada en la historia de los Estados Unidos. Refiriéndose a la necesidad de mejorar el servicio de vigilancia de la ciudad de Filadelfia, Franklin considera que debe haber mayor equidad a la hora de contribuir al pago de los mismos. En este sentido, redactó un documento en el que, además de reclamar una mejor formación de los agentes, insiste “particularmente en la desigualdad de aquella tasa de seis chelines que se pagaba a los alguaciles con respecto a las condiciones económicas de aquellos que tenían que pagarla, pues un ama de casa viuda cuya propiedad, que debía ser vigilada por el respectivo alguacil, probablemente no llegaba al valor de cincuenta libras, pagaba lo mismo que el más rico de los comerciantes que tenía en sus almacenes bienes por valor de miles de libras. En general, propuse que para hacer una vigilancia más efectiva debía contratarse a hombres cualificados que se ocupasen exclusivamente de eso; y como una manera más equitativa de soportar la carga, establecer una tasa que estuviese en proporción a la propiedad”.
El sistema público de pensiones no está amenazado por la demografía, sino precisamente por el hecho de que sus fuentes de ingreso provengan únicamente de las cotizaciones de las personas laboralmente empleadas cuyo número disminuye día a día. Cada vez hay menos empleo, y gran parte del mismo se desarrola en condiciones de precariedad. A peores salarios, peores cotizaciones a la Seguridad Social.
 Por circunstancias tecnológicas y socioeconómicas, el volumen global de empleo disponible en el sistema productivo de un país desarrollado es decreciente. Es un hecho innegable que, a medida que avanza el progreso tecnológico se produce  una avería en el artefacto social del empleo.
En el Foro de Davos 2016, las élites económicas del mundo allí reunidas manejaron un estudio que alerta sobre la destrucción de empleo a corto plazo en las 17 principales economías. Es un primer efecto inmediato de la Cuarta Revolución Industrial derivada de la. digitalización de los sistemas de producción. El documento de Davos analiza las transformaciones que la economía mundial y el mercado de trabajo padecerán en el próximo lustro. Entre sus advertencias se afirma que, a causa de la automatización, se perderán unos siete millones de empleos "de oficina". El estudio predice el desarrollo en las áreas de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología e impresión 3D.
 Es preciso, por tanto, lograr que las empresas coticen también por los puestos de trabajo automatizados y robotizados. Junto a las fábricas que emplean robots en la producción en lugar de empleados humanos, deben cotizar también los autoservicios: hipermercados, gasolineras y cajeros automáticos. Todo ello requiere una gran movilización social que exija reformas socioeconómicas en este sentido. Mientras tanto, hay algo que los pensionistas con buena salud, sin obligaciones laborales ni temor a ser despedidos por afiliarse a un sindicato, deberían movilizarse para defender sus pensiones reivindicando la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Lo que beneficiaría tanto a los jóvenes como a la caja de la Seguridad Social.
 ¿Os acordáis del lema: "no soy ecologista, soy egoísta"? Pues apliquémonos el cuento.
Blog del autor: http://carnetdeparo.blogspot.com
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

25 de septiembre de 2016

La Generalitat reitera que eliminará peajes en 2021

La Generalitat reitera que eliminará peajes en 2021


  • El conseller Rull confirma la apuesta de su gobierno por una tasa similar a la que se aplica en Suiza o Austria

La Generalitat reitera que eliminará peajes en 2021

El conseller de Territori i Sostenibilitat, Josep Rull, reiteró ayer en Mataró su predisposición a erradicar los peajes de las autopistas catalanas, en especial el de la C-32 en el Maresme. Sobre la concesión el peaje de la autopista más antigua del Estado, reiteró que la voluntad de la administración catalana pasa por no renovar las concesiones con Abertis y, en su lugar, instaurar un nuevo sistema de pago que en Europa se conoce como la euroviñeta. Se trata de una tasa aplicada a los vehículos que circulan por las vías rápidas, que se identifican con una pegatina y que, según el conseller, funciona con éxito en países como Suiza o Austria.
La voluntad de la administración catalana sigue siendo no renovar las concesiones de las autopistas de pago. “Desaparecerán las barreras de peajes”, tal como están concebidas ahora, avanzó Josep Rull. “Es preciso avanzar hacia un modelo novedoso” que permita acabar con el agravio que supone el pago de los peajes en Catalunya con respecto al resto del Estado. En este sentido, el conseller reconoció que otras administraciones autonómicas, como Navarra o el País Vasco, cuentan con un estatus legal que les permite tomar un tipo de decisiones que en Catalunya no son posibles por la dependencia legislativa del Estado español.
Por otra parte, el conseller alabó la lucha ciudadana del Maresme contra los peajes y garantizó que su departamento está elaborando el plan de movilidad de la comarca, un diagnóstico previo a la planificación definitiva para situar en un nuevo contexto las principales arterias viales de la comarca como la N-II y la autopista C-32. No obstante, para impulsarlo será preciso el acuerdo unánime de las fuerzas políticas que lideran la comarca: PDC, ERC y PSC.

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