Los haitianos no confían en la organización humanitaria con sede en Washington aunque cualquier ayuda es crucial para el país, tras ser arrasado por el huracán Matthew.
Las autoridades de Haití informan que hasta 350.000 personas necesitan ayuda tras la tormenta más poderosa y devastadora formada en el Atlántico desde 2007, la que provocó aproximadamente 1000 muertos en el país. Al mismo tiempo, los propios haitianos y las organizaciones locales piden que no trasladen donaciones a la Cruz Roja Americana.
"Muchos de ustedes van a preguntar ¿de qué manera se puede ayudar a Haití? No den dinero a la Cruz Roja Americana", escribe en su twitter una de las activistas locales.
La confianza en la organización cuya sede se ubica en EEUU fue socavada tras el reporte de 2015 publicado por la agencia de noticias independiente ProPublica y la estación de radio NPR. Según el texto, la Cruz Roja Americana cobró hasta 500 millones de dólares de donaciones y se comprometió a construir 700 edificios en Haití, devastado por el terremoto de 2010. Sin embargo, debido a una mala gestión despilfarró esa cantidad y construyó solo seis casas.
Respondiendo a las acusaciones del informe, la Cruz Roja Americana lo calificó de "decepcionante".
"Cuando el terreno no estaba en condiciones para construir nuevos edificios allí, la Cruz Roja ofreció un espectro de soluciones inclusive reparaciones, subsidios de alquiler, readaptación de los edificios existientes, cumpliendo nuestro compromiso de asegurar que decenas de miles de haitianos volvieran a sus casas", declaró la organización.
Según los últimos datos, el número de las víctimas mortales en Haití tras el paso del huracán Matthew ronda las 1.000 personas.
El destructor USS Mason de la Marina de EE.UU. ha sido atacado con dos misiles en aguas internacionales próximas a Yemen, según un portavoz de las Fuerzas armadas estadounidenses que cita Reuters. Ese militar estima que la ofensiva ha procedido de territorios ocupados por rebeldes hutíes.
"Durante un periodo de 60 minutos", el destructor USS Mason "detectó" que "dos misiles" se aproximaban hasta su posición mientras "se encontraba en el mar Rojo" y cerca de "la costa de Yemen", ha detallado el portavoz, Jeff Davis, quien ha agregado que ambos proyectiles cayeron al mar sin herir a los miembros de tripulación ni dañar el buque.
El 1 de octubre, los rebeldes hutíes se atribuyeron la responsabilidad de un ataque con misiles contra un catamarán híbrido HSV-2 Swift de la Armada de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) que navegaba por el estrecho de Mandeb.
Hasta 2013, esa nave estaba al servicio de la Marina estadounidense, pero dos años después EAU se la arrendó. Tras el ataque, la cancillería de EAU explicó que el buque no tenía capacidad militar, sino que transportaba a heridos y ayuda humanitaria.
Abu Dabi indicó que la ofensiva no produjo víctimas, mientras los hutíes aseguraron que lograron hundir el barco y mataron a 22 militares.
La capital de Yemen, Saná, tras un bombardeo saudita, el 9 de octubre de 2016.Khaled AbdullahReuters
Desde 2014, Yemen vive un conflicto armado entre los chiitas hutíes y las fuerzas leales al presidente Abd Rabbuh Mansur al Hadi, quien se vio obligado a abandonar su país.
Desde marzo, una coalición de países árabes liderada por Arabia Saudita lleva a cabo acciones militares contra los rebeldes de Yemen y EAU forma parte lo bloquea desde el mar.
La ONU calcula que este conflicto ya se ha cobrado la vida de 3.800 civiles, ha herido a 6.700 personas y ha provocado más de tres millones de desplazados.
RT
¿HA ATACADO RUSIA DE FORMA ENCUBIERTA A UN DESTRUCTOR DE EEUU?
Hace unos días nos hacíamos eco de una información ofrecida por el célebre analista Thierry Meyssan en su web Red Voltaire, en la que advertía que Rusia estaba interviniendo en la guerra de Yemen.
Concretamente, Meyssan habló sobre un incidente: el ataque el pasado 1 de octubre contra un buque militar de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en el mar Rojo.
Según los medios occidentales y las versiones oficiales, el ataque fue realizado por los rebeldes houtis chiítas.
HSV-2 Swift
Sin embargo, Meyssan afirmó que el ataque con misiles contra el buque de EAU, fue en realidad perpetrado por tropas rusas que actúan de forma encubierta en el conflicto de Yemen desde este agosto.
Esto es lo que nos decía Meyssan…
Rusia mantiene sus objetivos en Siria y, en secreto, se desplegó militarmente en Yemen durante el verano. El sábado 1º de octubre disparó un misil tierra-mar que destruyó frente al litoral yemenita el buque militar HSV-2 Swift de los Emiratos Árabes Unidos. Según la prensa atlantista, fueron los houtis quienes realizaron la acción y el buque insignia de la marina de guerra emiratí sólo fue averiado… pero ahí están los hechos. Se trata, en realidad, de un mensaje dirigido simultáneamente a la OTAN y a las petrodictaduras del Golfo: la guerra generalizada es posible y Moscú no huirá.
El siguiente video muestra las presuntas imágenes del ataque al buque de EAU…
Meyssan reiteró la misma información en otro artículo de su web…
Después de la destrucción, el 1º de octubre, del buque insignia de la marina de guerra de los Emiratos Árabes Unidos, los ejércitos de las petrodictaduras del Golfo vacilan en cuanto a proseguir solos la guerra contra la República Árabe Siria. Resulta evidente para todos que el misil tierra-mar que destruyó el navío de transporte rápido qatarí es un arma extremadamente sofisticada nunca vista anteriormente en ningún campo de batalla. No lo dispararon los houtis, ni los partidarios del ex presidente yemenita Saleh, quienes no disponen de ese tipo de arma, sino Rusia, secretamente presente en Yemen desde este verano.
Cabe destacar que el buque de Emiratos Árabes Unidos, hasta 2013 había pertenecido a la Marina estadounidense, pero lo había alquilado a EAU.
Asimismo, las versiones alrededor del ataque fueron contradictorias. Mientras el gobierno emiratí indicó que la ofensiva no produjo víctimas, los hutíes aseguraron que lograron hundir el barco y mataron a 22 militares.
Pues bien, teniendo en cuenta esta información de Meyssan, la noticia que ha aparecido hoy, adquiere una nueva dimensión…
El destructor USS Mason de la Marina de EE.UU. ha sido atacado con dos misiles en aguas internacionales próximas a Yemen, según un portavoz de las Fuerzas armadas estadounidenses que cita Reuters. Se estima que la ofensiva ha procedido de territorios ocupados por rebeldes hutíes.
“Durante un periodo de 60 minutos”, el destructor USS Mason “detectó” que “dos misiles” se aproximaban hasta su posición mientras “se encontraba en el mar Rojo” y cerca de “la costa de Yemen”, ha detallado el portavoz, Jeff Davis, quien ha agregado que ambos proyectiles cayeron al mar sin herir a los miembros de tripulación ni dañar el buque.
El destructor USS Mason ha sido enviado a Bab el-Mandeb para vigilar la situación e impedir que se produzcan ataques similares al perpetrado anteriormente contra el buque militar de Emiratos Árabes Unidos.
Como vemos, la versión oficial aún no ha especificado claramente que el ataque contra el buque norteamericano haya sido realizado por los hutíes.
Pero conociendo lo contradictorias que han sido las informaciones alrededor del ataque al buque de EAU (unos dicen que no hubo víctimas y los otros afirman que lo hundieron), es de suponer que aquí tampoco sabremos exactamente lo que ha sucedido, ni quien perpetró el ataque.
Y puesto que Meyssan ha informado que en realidad fue Rusia quien perpetró el ataque contra el buque emiratí, no podemos descartar que el ataque contra el destructor USS Mason, también sea obra de Rusia.
Recordemos lo que decía Meyssan sobre el ataque ruso contra el buque de Emiratos Árabes Unidos: “Se trata, en realidad, de un mensaje dirigido simultáneamente a la OTAN y a las petrodictaduras del Golfo: la guerra generalizada es posible y Moscú no huirá”
Así pues, quizás el ataque contra el buque norteamericano, sea lo mismo: una advertencia directa a EEUU, una amenaza en toda regla.
Los rusos habrían disparado los misiles como “mensaje claro y contundente” y por esa razón, habrían estrellado los misiles contra el mar, en lugar de dejar que llegaran a su objetivo, el USS Mason.
El mensaje sería: “podemos destruir vuestros buques como hicimos con el buque de EAU. Alejáos”.
Evidentemente, si los (presuntos) misiles rusos hubieran impactado en el buque norteamericano, podrían haber provocado una gravísima escalada militar, pues EEUU habría dispuesto del pretexto perfecto para justificar cualquier acción contra Rusia en Siria o en Yemen.
Por esa razón, solo habría sido una “advertencia”.
Estamos en una etapa de tanteos mútuos, algo que se comprueba en el hecho de que EEUU ha decidido encubrir la presencia rusa en Yemen, precisamente para evitar dar un paso sin marcha atrás en su enfrentamiento con Rusia.
EEUU espera el momento adecuado para dar ese paso, quizás con una maniobra controlada enteramente por ellos y perfectamente calculada.
No obstante, el ataque contra el buque de EEUU también podría haber sido realizado por las fuerzas próximas a Arabia Saudita.
Tengamos en cuenta que el presunto ataque se produce un día después de que la Casa Blanca anunciara una revisión “inmediata” del apoyo de Estados Unidos a la coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen, después de un bombardeo durante un funeral, en la capital de Yemen, Saná, provocara más de 150 muertos el sábado.
Además, este lunes, el movimiento Houthi ha negado su implicación en el ataque contra el destructor de la Armada de Estados Unidos.
“El movimiento Houthi niega haber apuntado a ningún barco frente a las aguas de Yemen”, declaró un funcionario del grupo a Reuters bajo condición de anonimato.
Así pues, la autoría del ataque queda en el aire, aunque hay varias opciones abiertas…
No me extraña que en el mundo de la farándula (y no lo digo en sentido peyorativo) el color amarillo sea tabú. Tal superstición tiene su base, sobre todo cuando comprobamos que los enfermos ya no son tan imaginarios.
Me refiero a aquellas personas que psicológicamente acaban desequilibradas, cabreadas, excitadas o coléricas, porque han pasado años contemplando la televisión y leyendo prensa sensacionalista.
El culpable de que actores y actrices, sobre todo los de teatro, se nieguen a utilizar el color amarillo en escena, proviene del dramaturgo y actor francés Jean-Baptiste Poquelin (1622-1673), más conocido por Moliére, quien en 1673 estrenada “El enfermo imaginario”, una obra que en clave de humor y sátira centrada en la profesión médica.
Al cabo de unos días, en plena representación, el dramaturgo se sintió indispuesto, muriendo unas horas más tarde en su domicilio.
La clave: Juan Bautista, en la obra, vestía ropas de color amarillo. Por cierto, también la orina suele ser amarillenta y no tiene un aroma especialmente agradable.
El tufo que desprende es similar al que expelen los telediarios occidentales, donde los accidentes de tráfico, los raptos, las matanzas, los crímenes pasionales, las estafas, copan el 90% del tiempo de que disponen, evitando el análisis riguroso, la objetividad en el terreno político y niegan el contraste que debe prestarse a cada noticia importante, por aquello del pensamiento único y el color gualda.
Ciertamente mucho se ha escrito y discutido sobre el periodismo amarillento, precisamente en esas plataformas donde Moliére hubiera hallado actores y actrices de toda ralea, haciéndose pasar por profesionales competentes del mundo de la información.
La sobredimensión, la manipulación, el ocultamiento de datos, el olvido premeditado, son común denominador en esos orinales en alta definición, desde donde tratan de pontificar las estrellas del equipo más amarillo de esta España negra.
El “guapismo” (racismo laboral) anega la pantalla. Se hace evidente que una noticia, dicha en boca de una mujer atractiva y gesticuladora, parece más verosímil que leída por una redactora cuya belleza no cumple con los cánones que impone el Jaume Roures de turno.
Psiquiatras reputados de medio mundo aseguran que ese tipo de televisión, de información sesgada y centrada primordialmente en hechos violentos, no sólo banaliza la vida social, sino que provoca casos como el de esos ocho adolescentes que patearon a una niña de 12 años en un colegio de Lleida, porque esta se había atrevido a tocar el balón con el que jugaban.
Ciertamente, los mentores y defensores de este tipo de régimen informativo actúan como esos infantes: golpeando con saña en las mentes de millones de drogadictos plasmáticos y/o todavía catódicos.
Pero esta vez son ellos los que nos tocan las pelotas.
Son los apóstoles de aquellos dos magnates (mangantes) del periodismo, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer, que en 1896, además de rivales, eran dueños de las dos cadenas de periódicos más poderosas de los Estados Unidos.
La lucha para superarse en la guerra de ventas de sus respectivos diarios se hizo a base de temas sensacionalistas. Titulares de enorme tamaño y varias fotografías (en las que hubiera sangre) acompañaban una información que no ahorraba detalles acerca de accidentes, crímenes, adulterios y chanchullos políticos.
Vivimos en 2016 y el tiempo se detuvo en el amarillismo. Ni capitalismo, ni neoliberalismo, ni comunismo, ni socialismo. Todo lo decide ese partido con aroma de orina que reina en los medios de comunicación.
'Emails' de Podesta: El Vaticano sabe que hay extraterrestres y la guerra espacial es inminente
El jefe de campaña de Hillary Clinton, John Podesta, abordaba la posibilidad de que el Vaticano estuviera al corriente de la existencia de vida alienígena en correspondencia mantenida en 2015 con un reconocido astronauta estadounidense.
Flickr / Jonas Bengtsson
Los extraterrestres quieren ayudar a la humanidad, pero temen las tendencias violentas de los humanos, según los correos electrónicos del jefe de campaña de Hillary Clinton publicados por WikiLeaks.
"La carrera espacial se está calentando (…) Estamos sin duda más cerca que nunca de una guerra en el espacio, la mayoría de los satélites que orbitan la Tierra pertenecen a EE.UU., China y Rusia y las recientes pruebas de armas antisatélites no alivian el factor miedo", escribió en el 2015 el fallecido astronauta estadounidense Edgar Mitchell en uno de sus correos electrónicos dirigidos al jefe de campaña demócrata, John Podesta.
El exastronauta de la NASA también sugiere que el Vaticano es consciente de la existencia de inteligencia extraterrestre y urge a Podesta una reunión para tratar la divulgación de este asunto. A principios de este año, el jefe de campaña de la aspirante demócrata afirmó que había convencido a Clinton para desclasificar archivos sobre ovnis en caso de que ganara las presidenciales de EE.UU.Según Mitchell, la "inteligencia extraterrestre no violenta procedente de un universo contiguo está tratando de compartir energía del punto cero" con nuestro planeta, pero no "tolerará cualquier forma de violencia militar en la Tierra o en el espacio".
Un estudio sobre los patrocinios de estas dos grandes marcas revela cuáles podrían ser sus verdaderas intenciones.
Reuters
¿Se fiaría usted de un estudio financiado sobre hábitos alimentarios financiado por una compañía de refrescos? ¿Consideraría fiable una organización orientada hacia la salud pública que recibiera fondos de grandes compañías productoras de bebidas azucaradas? Y más ampliamente, en términos de salud pública, ¿qué le parece que Coca-Cola y PepsiCo hayan financiado a unas 100 organizaciones sanitarias a lo largo de los últimos 5 años?
Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston y publicado en la revista científica American Journal of Preventative Medicine ha puesto el foco en esta cuestión, candente en un país -Estados Unidos- en el que las grandes corporaciones tienen un considerable poder de presión en materia de legislación y en el que, por otra parte, los problemas de salud relacionados con la alimentación (especialmente la obesidad) son un fenómeno realmente problemático.
Coca-Cola Company y PepsiCo patrocinaron al menos a 96 organizaciones sanitarias entre 2011 y 2015. El desglose de los datos permite saber, además, que 12 organizaciones aceptaron financiación de ambas compañías conjuntamente, mientras 83 compañías recibieron dinero únicamente de Coca-Cola Company. En la lista reseñada en el informe aparece una única organización que aceptó dinero sólo de PepsiCo, pero ello podría haber más, ya que PepsiCo no hace pública la lista de empresas en cuya financiación participa, a diferencia de Coca-Cola. Por esta misma razón, es asumible que las organizaciones financiadas por estas compañías superen ampliamente el centenar.
Dos de las organizaciones que figuran en la lista del informe, para sorpresa de los propios autores, es la American Diabetes Association (Asociación Americana para la Diabetes) y la Juvenile Diabetes Research Foundation(Fundación para la investigación de la Diabetes Juvenil)– lo cual es un caso llamativo dentro esta paradójica relación entre productores de alimentos nocivos para la salud y las organizaciones sanitarias, ya que la diabetes está altamente relacionada con este tipo de bebidas.
Tal como reconocen los autores del informe, las conclusiones "no son diferentes" de otros estudios realizados anteriormente sobre los patrocinios llevados a cabo por marcas de alcohol y tabaco, que dejan bastante claro que "esa filantropía corporativa es una herramienta de marketing y puede utilizarse para silenciar a las organizaciones sanitarias que, de otra manera, podrían presionar a favor de medidas de salud pública que perjudicarían a esas industrias", tal como señala uno de los co-autores del estudio, el doctor Michael Siegel, en declaraciones a RT. Por ello, en el mismo informe recomiendan a estas organizaciones sanitarias buscar urgentemente otras vías de financiación.
Durante el periodo estudiado (2011-2015), ambas compañías han presionado para impedir unos 28 proyectos de ley que les perjudicaban económicamente. Algunos de esos proyectos de ley se referían a impuestos para las bebidas gasificadas o a restricciones en publicidad. Se calcula que Coca Cola Company invirtió unos 6.000 millones de dólares en sus lobbys, mientras que PepsiCo invirtió 3.000. A juicio de los autores del estudio, "éstas acciones prueban un interés prioritario en el beneficio económico, en detrimento de la salud pública".