domingo, 11 de marzo de 2018

Breve historia del M5S, la primera fuerza política italiana

En todos los mapas electorales donde los politólogos colocan a los partidos de izquierda a derecha, de más rojo a más azul, el M5S aparece en el centro de un color gris oscuro. El lugar común más extendido entre sus críticos y analistas es el de la indefinición total y su incapacidad para lograr poner en pie un programa político de futuro coherente con ciertos valores y sólido técnicamente. 

Esto se ha visto reflejado además en sus grandes dificultades para encontrar apoyos entre la intelectualidad itálica. Sólo algunos históricos  de la intelligentia de izquierdas, como Dario Fo, o cantantes como Ramazotti o Rafaella Carrá, le han prestado su apoyo públicamente. Pero es llamativa la pérdida continua de apoyos de perfiles más sólidos, como el del economista y excolaborador de Stiglitz, Mauro Gallegati, que han terminado por abandonar el movimiento por discrepancias con la dirección.
A pesar de esta carencia, el M5S ha conseguido mantenerse –con altibajos y muchas diferencias geográficas– desde 2013 en torno al 20% del voto y, ahora, en las elecciones del 4 de marzo, y con resultados todavía provisionales, el movimiento obtiene más del 32% de los votos y se convierte en la primera fuerza política de Italia.
El Cinco Estrellas fue un fenómeno apenas conocido hasta mediados de 2014 para quienes solo se informaban por televisión. 

Ese año, por primera vez, Beppe Grillo concedió una entrevista en directo a un programa de prime time presentando el M5S “al popolo della televisione”. Hasta entonces todo se había movido exclusivamente por internet y a nivel local. 

Aunque el partido nació formalmente en 2009, todavía hay grandes dificultades, dentro y fuera de Italia, para comprender qué es el M5S.

Absolutamente transversal en lo ideológico, surgido en las redes sociales y con una meridiana línea política de no llegar a pactos con ningún otro partido (cada tanto desmentida y reafirmada), sigue rodeado de grandes interrogantes.
Giuseppe Grillo era conocido sobre todo por haber sido expulsado de la televisión pública en 1987, a la que no volvió hasta la entrevista mencionada en 2014, tras contar una serie de chistes sobre la corrupción del Partido Socialista y Bettino Craxi. 

A partir de ese momento se dedicó casi exclusivamente al teatro, donde sus monólogos de sátira política sobre corrupción, consumismo y globalización, y especialmente sobre medioambiente y agua pública, obtuvieron un éxito enorme. 

Esa fama y su empeño en la denuncia política le empujaron a debutar en  la política activa a través de su blog

Junto a su amigo Norberto Casaleggio, empresario de estrategias en redes sociales, logró convertirlo en uno de los blogs más influyentes en el mundo en lengua italiana.
Por aquel entonces sus campañas más famosas fueron las que llamaban a sacar las tropas de Irak y a recoger firmas para la dimisión de una veintena de diputados condenados por corrupción. Entre 2007 y 2008, desde su blog, se convocan dos grandes manifestaciones, llamadas VaffanculoDay, el día de “mandarlos a tomar por culo”. 

La primera, pidiendo la dimisión de diputados condenados por corrupción y la limitación de mandatos, y la segunda, contra la financiación pública de los medios de comunicación y contra la connivencia de los medios de comunicación y la élite gobernante. 

Fueron manifestaciones masivas y sería difícil no hablar de ellas como de un proceso de movilización social capaz de conectar, de manera muy similar a como lo conocemos en nuestro país, las redes sociales y la política, internet y la calle. 

La gran diferencia es que esta se dio en general al margen no sólo de las estructuras de los partidos, sino también de las históricas organizaciones de los movimientos sociales surgidos en la ola de movilizaciones de  finales de los años 60 y que aún hoy perduran. Con estos fueron confluyendo en reivindicaciones más concretas en los años siguientes, como el rechazo a la construcción de las líneas de alta velocidad o las movilizaciones por el agua pública.
Conviene dejar de lado las teorías conspiratorias que han acompañado hasta ahora los análisis sobre el M5S
Hasta aquí, conocer esto es igual de importante que conocer el origen de Pablo Iglesias y el grupo de personas que fundaron Podemos (y aquí, aclaro, los paralelismos entre el M5S y Podemos son exclusivamente para acercar y ayudar a la compresión del fenómeno en tanto que partido nuevo). 

Pero conviene dejar de lado las teorías conspiratorias que han acompañado hasta ahora los análisis sobre el M5S. 

Que sustancialmente vienen a presentar al M5S como el resultado de la manipulación en redes sociales en una especie de fascismo encubierto. 

Una explicación (inútil) muy parecida a la que se ha dado a sí misma la izquierda sobre Berlusconi, pero con las nuevas tecnologías.
A estas alturas hay dos cuestiones que se deben tener en cuenta. 

La primera es la capacidad de Grillo y el M5S para conectar con ciertas demandas latentes construidas durante el berlusconismo y que el PD había abandonado por razones similares a las del resto de la socialdemocracia europea. 

Esto, unido a la transversal desconfianza hacia el Estado y su sistema de partidos desde Tangentopoli, les ha permitido dar paso a un proceso de construcción de una identidad política alternativa a las existentes. 

La segunda es la cuestión de la innovación respecto a los partidos tradicionales en todo el proceso de construcción organizativa, que por su singularidad y tipo de debates, tal vez les suene a muchos activistas españoles. El M5S comparte con Podemos y sus confluencias la característica fundamental de ser realmente un partido nuevo, es decir, construido lejos (o al menos fuera) y de manera autónoma a los partidos clásicos y de muchas de sus tradiciones organizativas.
Desde su nacimiento, el M5S mostró un rechazo real a convertirse en un partido formal, con un aparato profesionalizado y organizado que se presentara socialmente como representante/mediador entre los ciudadanos y las instituciones. 

“No somos un partido, no somos una casta, somos ciudadanos punto y basta”, rezaba una de las canciones que circulaban por internet como himno del M5S. La Ley de hierro de la oligarquía, de Robert Michels, se convirtió en un punto de referencia repetido por los militantes del M5S entre 2005 y 2009, período de creación de su organización. Esa era la clave que para ellos explicaba la desafección y el distanciamiento de los partidos. 

La organización del movimiento tenía que romper esa dinámica y producir participación desde abajo. No había que tender hacia la oligarquización, la estructura tenía que quedar ligada a las bases. 

En la práctica eso se ha traducido en una gran fragilidad, tanto por la figura de Grillo como por las dinámicas organizativas del grupo parlamentario nacional, cuya existencia sigue poniéndose en cuestión por muchos sectores que ven en el arraigo en el territorio su principal fuerza. 

Este análisis preliminar entre los ciberactivistas que pusieron en marcha el proceso de construcción del M5S es el que mejor explica la mayor parte de las decisiones que se fueron tomando durante el proceso de gestación.
 Cualquiera que haya participado en procesos organizativos como el 15M puede entender que las herramientas virtuales usadas en clave organizativa son las que marcan las propias dinámicas políticas
En julio de 2005, Grillo propuso coordinar a los seguidores de su blog utilizando la herramienta virtual Meetup con la intención de “transformar una discusión en un movimiento de cambio”. 

Una red social pensada específicamente para facilitar la coordinación entre los diferentes grupos, abrir espacios de debate y organizar encuentros. 

Cualquiera que haya participado en procesos organizativos como el 15M puede entender que las herramientas virtuales usadas en clave organizativa son las que marcan las propias dinámicas políticas. 

Visto con perspectiva, podemos observar cómo se han ido formando los tres niveles de participación clásicos en los partidos: los militantes (los inscritos en el blog y los meetup), los simpatizantes (los que leen el blog habitualmente y lo siguen en su Facebook o Twitter) y los votantes (que no tienen por qué mantener una relación constante con alguno de estos elementos). 

Pero al mismo tiempo, y esto es fundamental, si uno quiere seguir lo que sucede en sus discusiones internas, se mantiene una independencia fuerte entre los niveles nacional y local. 

Es precisamente en los meetup locales donde se reconoce una dinámica de movimiento y una distancia mayor de la figura y el poder de Grillo. 

Las votaciones online  son muy frecuentes y sirven para decidir y establecer las listas electorales, los programas y las líneas políticas locales, que deben mantenerse siempre dentro de las líneas generales del movimiento. 

Para participar plenamente en un meetup local hace falta una permanencia de seis meses, aunque cualquier persona que desee inscribirse puede hacerlo.
En los meetup nacionales la cuestión es mucho más compleja. Actualmente gran parte de la actividad se ha centralizado en una nueva plataforma llamada Rosseau. 

Un sistema operativo que les ha permitido elaborar, de manera participativa, su programa electoral, recoger fondos y generar votaciones sobre diferentes temas: inmigración, parejas de hecho, alianzas en el Parlamento europeo. Pero en este nivel, y hasta hace poco tiempo, ha sido mucho mayor la influencia de Grillo, a pesar de no ostentar ningún cargo interno orgánico ni político. 

Recientemente, ha dejado de ejercer formalmente como portavoz, pero mantiene un poder informal, lo que ha provocado algunos problemas y muchas críticas, especialmente en el momento de la expulsión del movimiento de algunas personas. 

Resulta especialmente llamativo el caso de los diputados Massimo Artini y Paola Pinna, que fueron expulsados después de que Grillo propusiera de improviso una votación online, sin apenas discusión previa, ni posibilidad de defensa de los acusados de no rendir cuentas sobre sus salarios. 

La única votación importante que se ha resuelto hasta ahora en contra de la línea que mantenía Grillo es la que decidió que no se iba a proponer la vuelta del delito de inmigración clandestina.
En 2013, momento de su máximo apogeo organizativo, existían aproximadamente 1.200 grupos meetup en más de 900 ciudades y en torno a 150.000 miembros ligados a Grillo o al M5S; el mayor de todos el de Nápoles, con más de cinco mil miembros, seguido de los de Milán, Roma, Florencia y Bolonia, con unos 2.000. 

Todos ellos crearon la columna vertebral del M5S que ha tenido en su cima otra herramienta virtual, el blog de Beppe Grillo. 

Desde un punto de vista formal parece difícil establecer de forma inequívoca y nítida la relación entre Grillo y el M5S. 

Grillo se ha presentado siempre como el “megáfono” del movimiento, como aquel que va abriendo espacios para que todos los miembros puedan expresarse, y como “vigilante” del cumplimiento de los acuerdos colectivos. 

La función principal del excómico como elemento clave de liderazgo tiene que ver con la construcción de una unicidad desde la heterogeneidad de los miembros de los meetup. 

Esta función es la que le ha otorgado en muchas propuestas organizativas el nombre de Capo político. I Grillini es el nombre que reciben los militantes del M5S. Es decir, Grillo, como ‘significante’, se convirtió en el contenedor que aglutinaba y unificaba los humores del descontento que se habían ido expresando aunque no se refirieran a los mismos problemas. 

Esta circunstancia es clave para entender el poder informal pero central de Beppe Grillo en el M5S, mucho más que los oscuros intereses de la empresa de la Casaleggio Associati y que la manipulación tecnológica.
Grillo no formó nunca parte orgánica de su estructura más allá de ser su fundador y no se presentó como candidato a diputado o primer ministro en ningún momento, pero el hecho de que todo el proceso se haya llevado a cabo en torno a él (y a su página web) le otorga un poder en la construcción del discurso que, aun no siendo orgánico, en el sentido clásico que le atribuimos a los partidos, sí que constituye la parte más despótica de su poder. 

Una posición que se escapa sin duda del control democrático de las bases y que dan a Beppe Grillo una capacidad política concreta y la posibilidad de definir el dentro/fuera del movimiento. 

Lo que sí parece que a estas alturas está claro es que el relevo que ha tomado su nuevo secretario general, Di Maio, junto a otras cabezas visibles, va a marcar una etapa claramente diferenciada a la época de Grillo. Los impresionantes resultados electorales del 4 de Marzo son la prueba de consolidación de la era post-Grillo en el M5S.

Una Italia sin gobierno renueva su política

Federico Larsen| 
En las elecciones del domingo pasado, ninguna fuerza logró la mayoría absoluta. Los italianos castigaron a los partidos tradicionales y miran con preocupación las negociaciones para formar gobierno, que culminarán el 23 de marzo cuando comiencen los cabildeos para elegir primer ministro.
El Movimiento 5 Estrellas (M5E) arrasó. La Liga destronó al partido de Silvio Berlusconi en la alianza de centro-derecha. El oficialista Partido Democrático se derrumbó por debajo del 20% y entró en crisis. Mal debut para la izquierda de Liberi e Uguali que entra al parlamento por muy poco. Esas son, en síntesis, las principales conclusiones que dejaron las elecciones del pasado domingo en Italia.
Un panorama que, como se esperaba en la previa, deja un parlamento bloqueado, sin ninguna fuerza en condición de llegar a la mayoría absoluta por sí sola para poder formar un nuevo gobierno. 

El encargado de destrabar esta situación será, en los próximos días, el presidente de la república Sergio Mattarella, quien deberá reunirse con todas las fuerzas políticas y sondear su disponibilidad a establecer acuerdos que permitan dar vida a un nuevo Ejecutivo. “Ahora espero que los partidos demuestren responsabilidad, y prioricen el interés nacional”, advirtió en la previa de las consultas que empezarán tras la conformación oficial del parlamento, el próximo 23 de marzo.
Matteo Salvini, líder del ultraderechista y xenófobo partido La Liga, fue el más votado dentro de la coalición de centro-derecha y le ganó la conducción al octogenario Berlusconi. “No haremos pactos orgánicos con ningún partido”, aseguró Salvini en los últimos días acerca de la formación de un gobierno conservador. 

También descartó la posibilidad de un “gobierno técnico” para el país. Salvini, además, aseguró que en caso de que no se pueda formar un nuevo Ejecutivo prefiere “volver a las urnas”.
La estrategia sería entonces apuntar a una de las históricas características de la política italiana: el transfuguismo. En los últimos cinco años hubo unos 500 cambios de grupo legislativo dentro del parlamento italiano, de diputados y senadores elegidos por un partido y que luego cambiaron de bandera, algunos hasta diez veces. Si bien se trata de una práctica conocida, parece realmente difícil que el centro-derecha convenza a los 70 legisladores que le faltan para que voten a favor de un gobierno guiado por Salvini.
El otro candidato a convertirse en primer ministro es el jefe político del M5E Luigi di Maio. En este caso, además de los problemas aritméticos, el partido fundado por el cómico Beppe Grillo debe enfrentar algunos de coherencia. 

El movimiento nació justamente en rechazo a todos los partidos políticos habidos y por haber y sus cabildeos y lobbys para sostenerse en el poder. Ahora que tienen la posibilidad de gobernar el sistema, las reglas los obligan a negociar con aquellos que insultaron y agraviaron durante la campaña electoral. 

Di Maio, para sortear el obstáculo puso condiciones a cualquier pacto: todos los ministros deben ser del 5 estrellas, él convertirse en primer ministro, y el programa de gobierno ser el suyo. Una oferta a todas luces inaceptable, si no fuera que la alternativa sería un gobierno de derecha, con racistas –y nuevamente Berlusconi– en el mando.
Es por eso que en las filas del oficialista Partido Democrático se desató un debate furioso. Matteo Renzi presentó su renuncia pospuesta como secretario del partido, que será efectiva sólo una vez terminada la fase de constitución del nuevo gobierno. 

De esta manera quiere asegurarse que su línea sea la que prevalezca: ningún acuerdo con nadie y que el PD pase a la oposición. Una actitud que provocó la indignación general
dentro del partido. Primero por la arrogancia de Renzi, claro culpable del desastre electoral del centro-izquierda. 

Y luego porque la posibilidad de una alianza con el M5E, por más que disguste, comienza a ser más digerible. 

Dirigentes y referentes del progresismo italiano, como el director del prestigioso diario La Repubblica, ya se pronunciaron en este sentido, provocando un terremoto que aún está en curso.
Descartadas por ahora las opciones de un gobierno anti-europeo con M5E y Liga juntos, y la reedición del pacto de 2013 entre Renzi y Berlusconi –las dos fuerzas tradicionales, juntas, no llegan por primera vez en 30 años, a sumar ni la mitad de los escaños necesarios para gobernar–, Italia se encamina hacia un largo período de negociación y acuerdos. Y si no se llega, a las urnas de vuelta. 

Una pesadilla para muchos ciudadanos. El momento de emerger para muchos políticos.
El sistema político italiano
En Italia, para que un gobierno pueda comenzar su tarea, debe reunir el apoyo de la mayoría absoluta del parlamento, es decir 315 diputados y 158 senadores. 

En las elecciones del domingo surgieron dos grandes bloques parlamentarios –el M5E con 223 diputados y 112 senadores, la coalición de centro-derecha (La Liga, Forza Italia y Fratelli d’Italia) con 263 diputados y 138 senadores–, que buscarán acercarse a las otras minorías, el Partido Democrático que logró sólo 86 diputados y 43 senadores, y Liberi e Uguali, con 14 diputados y cuatro senadores.
A estos hay que sumar los 12 legisladores elegidos en el extranjero, entre los cuales se encontrarán aquellos que resultaron electos en América del Sur: los neo-diputados Mario Alejandro Borghese del MAIE, Eugenio Sangregorio de USEI, Fausto Guilherme Longo del PD y Luis Roberto Di San Martino Lorenzato Di Ivrea de La Liga en la coalición de centro-derecha; y los senadores Ricardo Merlo del MAIE y Adriano Cario de USEI.
*Periodista especializado en relaciones internacionales; docente de historia y cultura italiana en el Instituto de Cultura Itálica de La Plata, y miembro del Instiruro de Relaciones Internacionales (UNLP)

Los votantes italianos mandan un serio aviso a Europa (y en España seguimos siendo obedientes europeístas)


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Una mayoría de votantes italianos ha apoyado a candidatos euroescépticos en las elecciones generales de este domingo, después de décadas en las que Italia había defendido firmemente el proyecto europeo.
Los resultados dados a conocer por el Ministerio de Interior este lunes por la mañana, cuando todavía se está contando papeletas, apuntan a un Parlamento sin mayoría absoluta. 
Sin embargo, sigue existiendo la posibilidad de que la coalición de derecha y ultraderecha, con aproximadamente el 37% de los votos, pueda conseguir la mayoría una vez que se asignen los escaños.
Cualquier resultado representaría un repudio a Bruselas por parte de los votantes italianos, menos de dos años después de que Reino Unido eligiese en votación salir de la Unión Europea.
Las elecciones también marcan el ascenso político de dos partidos relativamente nuevos, hasta hace poco, considerados fuera de la primera línea en el poder. 
El Movimiento 5 Estrellas (M5S), que se define por ser contrario a la élite y que ha sido el partido más votado con el 31% de los votos; y el partido euroescéptico y contra la inmigración de La Liga, ha conseguido un resultado mucho mejor del esperado.
Mientras que durante la campaña el exprimer ministro Silvio Berlusconi lideró la coalición derechista, los resultados muestran que ha sido superado por su joven rival, Matteo Salvini, durante una campaña en la que Salvini hizo énfasis en el apoyo a políticas radicales contra los inmigrantes. Entre estas propuestas se incluye las  deportaciones masivas de inmigrantes que residen sin papeles en Italia.
Berlusconi bromea secando el sudor a su socio Matteo Salvini en una rueda de prensa el 1 de marzo.
Salvini, conocido por su retórica exagerada y a veces racista, dijo el lunes que los votantes han concedido a la derecha la misión de liderar el país, y restó importancia a la idea de que la coalición aún necesita un socio más para conseguir la mayoría.
“Soy alguien que cumple su palabra y nuestro compromiso es por una coalición de centroderecha que puede y debe gobernar”, dijo en referencia al “acuerdo de caballeros” al que llegó con Berlusconi para que el partido con más votos en la coalición fuera quien nombrara al próximo primer ministro.
También dijo que no formará una coalición con el M5S y declaró que el euro es una moneda condenada al fracaso, aunque descartó un referéndum sobre la pertenencia a la eurozona.
La coalición de centro izquierda liderada por el exprimer ministro Matteo Renzi, que ha dimitido finalmente este lunes, lo hizo peor de lo esperado al obtener tan solo el 19% de los votos. Todo esto ha provocado que desde su partido se pida su dimisión como líder del Partido Democrático. 
Aunque que su colaboradora más directa Maria Elena Boschi ganó un escaño por Tirol del Sur, en el norte de Italia, otras importantes figuras del partido como el ministro de Interior, Marco Minniti, y el de Cultura, Dario Granceschini, fueron derrotados.

El fulgurante fracaso de Renzi

“Renzi ha sido aniquilado en lo que es, probablemente, el ciclo de ascenso y caída más corto de la historia de la política italiana”, asegura desde Roma el analista Francesco Galietti. 
“Los datos confirman que el PD ha obtenido menos de la mitad del porcentaje que obtuvo en las elecciones europeas del 2014, y no pasará mucho tiempo antes de que las fuerzas de la izquierda contrarias a Renzi vayan directas a la yugular”.
Los resultados han sido extraordinarios, en parte porque reflejan un rechazo a un Gobierno que la mayoría de los analistas han definido como competente bajo el liderazgo del PD, que ha sido testigo de una importante mejora en la economía y ha adoptado una política que ha limitado el número de migrantes que vienen a Europa.
El escaso éxito del M5S en los ayuntamientos de Roma y Turín, donde ocupa las alcaldías desde las últimas elecciones locales, no ha disuadido a los votantes, a pesar de que el PD insistió en el mensaje de que un voto a ese partido traería el caos.
El partido populista, que había apoyado hasta hace poco un referéndum sobre el euro, suavizó su retórica antieuropea en la recta final de la campaña.
Este lunes, los analistas no tenían claro todavía qué harán los partidos para tratar de obtener una mayoría en el caso de un parlamento sin mayoría absoluta. El presidente de Italia, Sergio Mattarella, será el encargado de dirigir las conversaciones.
Entre las posibilidades, se incluye un matrimonio de conveniencia entre el M5S y el PD.
Los resultados también indican que Sicilia, durante mucho tiempo bastión de la Forza Italia de Berlusconi, está finalmente en manos del M5S. Entre los candidatos ganadores  está Piera Aiello, que vive bajo protección policial por las amenazas de la mafia y tuvo que cubrir su rostro durante la campaña electoral.
Traducido por Cristina Armunia Berges

Noam Chomsky: En el Capitalismo Neoliberal, de Libre Mercado nada... el Estado subvenciona y protege como marxistas, a las Grandes Corporaciones mientras aplican el capitalismo salvaje con los demás que se matan por las sobras que deja el mercado

domingo, 11 de marzo de 2018

Noam Chomsky: “La gente ya no cree en los hechos”


—¿Se considera un radical?
—Todos nos consideramos a nosotros mismos moderados y razonables.
—Pues defínase ideológicamente.
—Creo que toda autoridad tiene que justificarse. Que toda jerarquía es ilegítima hasta que no demuestre lo contrario. A veces, puede justificarse, pero la mayoría de las veces no. Y eso…, eso es anarquismo.
Una luz seca envuelve a Chomsky. Después de 60 años dando lecciones en el Massachusetts Institute of Tech­nology (MIT), el profesor se ha venido a vivir a los confines del desierto de Sonora. En Tucson, a más de 4.200 kilómetros de Boston, ha abierto casa y estrenado despacho en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona. 
El centro es uno de los pocos puntos verdes de la abrasada ciudad. Fresnos, sauces, palmeras y nogales crecen en torno a un edificio de ladrillo rojo de 1904 donde todo queda pequeño, pero todo resulta acogedor. Por las paredes hay fotos de alumnos sonrientes, mapas de las poblaciones indígenas, estudios de fonética, carteles de actos culturales y, al fondo del pasillo, a mano derecha, el despacho del mayor lingüista vivo.
El lugar nada tiene que ver con el rompedor espacio de Frank Gehry que le daba cobijo en Boston. Aquí, apenas cabe una mesa de trabajo y otra para sentarse con dos o tres alumnos. 
Recién estrenada, la oficina de uno de los académicos más citados del siglo XX aún no tiene libros propios, y su principal punto de atención recae en dos ventanas que inundan de ámbar la estancia. A Chomsky, pantalones vaqueros, pelo largo y blanco, le gusta esa atmósfera cálida. 
La luz del desierto fue uno de los motivos que le hizo mudarse a Tucson. “Es seca y clara”, comenta. Su voz es grave y él deja que se pierda en los meandros de cada respuesta. Le gusta hablar con largueza. La prisa no va con él.
PREGUNTA. ¿Vivimos una época de desencanto?
RESPUESTA. Hace ya 40 años que el neoliberalismo, de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, asaltó el mundo. 
Y eso ha tenido un efecto. 
La concentración aguda de riqueza en manos privadas ha venido acompañada de una pérdida del poder de la población general. La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria con trabajos cada vez peores. 
El resultado es una mezcla de enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos. Hay quien le llama populismo, pero en realidad es descrédito de las instituciones.
P. ¿Y así surgen las fake news (bulos)?
R. La desilusión con las estructuras institucionales ha conducido a un punto donde la gente ya no cree en los hechos. Si no confías en nadie, por qué tienes que confiar en los hechos. Si nadie hace nada por mí, por qué he de creer en nadie.
P. ¿Ni siquiera en los medios de comunicación?
R. La mayoría está sirviendo a los intereses de Trump.
P. Pero los hay muy críticos, como The New York Times, The Washington Post, CNN…
R. Mire la televisión y las portadas de los diarios. No hay más que Trump, Trump, Trump. Los medios han caído en la estrategia que ha diseñado Trump. 
Cada día les da un aliciente o una mentira para situarse él bajo los focos y ocupar el centro de atención. Entretanto, el flanco salvaje de los republicanos va desarrollando su política de extrema derecha, recortando derechos de los trabajadores y abandonando la lucha contra el cambio climático, que precisamente es aquello que puede terminar con todos nosotros.
P. ¿Ve en Trump un riesgo para la democracia?
R. Representa un peligro grave. Ha liberado consciente y deliberadamente olas de racismo, xenofobia y sexismo que estaban latentes pero que nadie había legitimado.


Noam Chomsky. APU GOMES


P. ¿Volverá a ganar?
R. Es posible, si consigue retardar el efecto letal de sus políticas. Es un consumado demagogo y showman que sabe cómo mantener activa su base de adoradores. 
A su favor juega también que los demócratas están sumidos en la confusión y puede que no sean capaces de presentar un programa convincente.
P. ¿Sigue apoyando al senador demócrata Bernie Sanders?
R. Es un hombre decente. Usa el término socialista, pero en él significa más bien new deal demócrata. Sus propuestas, de hecho, no le serían extrañas a Eisenhower [presidente por el Partido Republicano de 1953 a 1961]. 
Su éxito, más que el de Trump, fue la verdadera sorpresa de las elecciones de 2016. Por primera vez en un siglo hubo alguien que estuvo a punto de ser candidato sin apoyo de las corporaciones ni de los medios, solo con el respaldo popular.
P. ¿No advierte un deslizamiento hacia la derecha del espectro político?
R. En la élite del espectro político sí que se ha registrado ese corrimiento; pero no en la población general. Desde los años ochenta se vive una ruptura entre lo que la gente desea y las políticas públicas. Es fácil verlo en el caso de los impuestos. 
Las encuestas muestran que la mayoría quiere impuestos más altos para los ricos. Pero esto nunca se lleva a cabo. 
Frente a esto se ha promovido la idea de que reducir impuestos trae ventajas para todos y que el Estado es el enemigo. 
¿Pero quién se beneficia de que recorten en carreteras, hospitales, agua limpia y aire respirable?
P. ¿Ha triunfado entonces el neoliberalismo?
R. El neoliberalismo existe, pero solo para los pobres. 

El mercado libre es para ellos, no para nosotros. Esa es la historia del capitalismo. 
Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son auténticos marxistas, pero con los valores invertidos. Los principios del libre mercado son estupendos para aplicárselos a los pobres, pero a los muy ricos se los protege. 
Las grandes industrias energéticas reciben subvenciones de cientos de millones de dólares, la economía high-tech se beneficia de las investigaciones públicas de décadas anteriores, las entidades financieras logran ayudas masivas tras hundirse…
Todos ellos viven con un seguro: se les considera demasiado grandes para caer y se los rescata si tienen problemas. 
Al final, los impuestos sirven para subvencionar a estas entidades y con ellas a los ricos y poderosos. 
Pero además se le dice a la población que el Estado es el problema y se reduce su campo de acción. ¿Y qué ocurre? Su espacio es ocupado por el poder privado y la tiranía de las grandes entidades resulta cada vez mayor.
P. Suena a Orwell lo que describe.
R. Hasta Orwell estaría asombrado. 
Vivimos la ficción de que el mercado es maravilloso porque nos dicen que está compuesto por consumidores informados que adoptan decisiones racionales. Pero basta con poner la televisión y ver los anuncios: ¿buscan informar al consumidor y que tome decisiones racionales? ¿O buscan engañar? 
Pensemos, por ejemplo, en los anuncios de coches. ¿Ofrecen datos sobre sus características? ¿Presentan informes realizados por entidades independientes? 
Porque eso sí que generaría consumidores informados capaces de tomar decisiones racionales. En cambio, lo que vemos es un coche volando, pilotado por un actor famoso. Tratan de socavar al mercado. Los negocios no quieren mercados libres, quieren mercados cautivos. De otro modo, colapsarían.
P. Y ante esta situación, ¿no es demasiado débil la contestación social?
R. Hay muchos movimientos populares muy activos, pero no se les presta atención porque las élites no quieren que se acepte el hecho de que la democracia puede funcionar. 
Eso les resulta peligroso. Puede amenazar su poder. Lo mejor es imponer una visión que te dice que el Estado es tu enemigo y que tienes que hacer lo que puedas tú solo.
P. Trump emplea a menudo el término antiamericano, ¿cómo lo entiende?
R. Estados Unidos es el único país donde por criticar al Gobierno te llaman antiamericano. Y eso supone un control ideológico, encender hogueras patrióticas por doquier.
P. En algunos sitios de Europa también pasa.
R. Pero nada comparable a lo que ocurre aquí, no hay otro país donde se vean tantas banderas.
P. ¿Teme al nacionalismo?
R. Depende, si significa estar interesado en tu cultura local, es bueno. Pero si es un arma contra otros, sabemos a donde puede conducir, lo hemos visto y experimentado.
P. ¿Cree posible que se repita lo que ocurrió en los años treinta?
R. La situación se ha deteriorado; tras la elección de Barack Obama se desencadenó una reacción racista de enorme virulencia, con campañas que negaban su ciudadanía e identificaban al presidente negro con el anticristo. Ha habido muchas manifestaciones de odio. Sin embargo, Estados Unidos no es la República de Weimar. Hay que estar preocupados, pero las probabilidades de que se repita algo así no son altas.
P. Arranca su libro recordando la Gran Depresión, un tiempo en el que “todo estaba peor que ahora, pero había un sentimiento de que todo iría mejor”.
R. Me acuerdo perfectamente. Mi familia era de clase trabajadora, estaba en paro y no tenía educación. Objetivamente, era un tiempo mucho peor que ahora, pero había un sentimiento de que todos estábamos juntos en ello. 
Había un presidente comprensivo con el sufrimiento, los sindicatos estaban organizados, había movimientos populares… 
Se tenía la idea de que juntos se podía vencer a la crisis. Y eso se ha perdido. Ahora vivimos la sensación de que estamos solos, de que no hay nada que hacer, de que el Estado está contra nosotros…
P. ¿Tiene aún esperanzas?
R. Claro que hay esperanza. Aún hay movimientos populares, gente dispuesta a luchar… Las oportunidades están ahí, la cuestión es si somos capaces de tomarlas.
Chomsky termina con una sonrisa. Deja vibrando en el aire su voz grave y se despide con extrema cortesía. Luego sale del despacho y baja las escaleras de la facultad. Afuera, le esperan Tucson y la luz seca del desierto de Sonora.

Como veis, es en España donde las protestas han desbordado todas las previsiones., tal vez porque hemos callado demasiado demasiado tiempo.

la Huelga Feminista, que como podréis ver en las noticias y tal vez vivisteis en persona, ha sido la movilización más grande de España de los últimos años, calificada como histórica por la prensa del propio establishment, y la primera “Huelga (general) feminista ” de la Historia.
https://www.theguardian.com/world/2018/mar/08/spanish-women-give-up-work-for-a-day-in-first-feminist-strike

Estas movilizaciónes no son solo contra la discriminación, el acoso y la violencia como dicen ciertos periódicos de las multinacionales, sino que pide también en su manifiesto cosas como el respeto al medio ambiente, fin de las guerras, el racismo, la precariedad, los recortes o la corrupción. Había un ambiente de que se oyese al pueblo de una puñetera vez, que va más allá de las revindicaciones estrictamente de las mujeres, y todxs lo sabemos.

Algo tiene que cambiar en todo el mundo, algo que ponga al ser humano como valor máximo de la economía, las leyes, la sociedad. Es una rebelión como la de los valientes vecinos del sur de Italia contra las mafias locales del año pasado, aparentemetne en apoyo de la policia de la zona, pero realmente contra esas mafias que ahogan la economía y las personas:
https://www.elperiodico.com/es/internacional/20170321/protesta-inedita-contra-la-mafia-en-el-sur-de-italia-5914256

Es importante que el movimiento feminista se convierta en una heraamienta real de liberación del ser humano, para ello invito a todxs a ver que es la corriente ecofeministas e integrarse en las estructuras locales y supraregionales, para hacer contrapeso a las corrientes institucionales y radicales que van a intentar acaparar el discurso de este gran evento.

Fotos de este dia en todo el mundo. Liberen a Ahen Tamini.
https://www.theguardian.com/world/gallery/2018/mar/08/international-womens-day-around-the-world-in-pictures

https://www.usatoday.com/story/news/world/2018/03/08/women-strike-protest-world-marks-international-womens-day/407350002/

Como veis, es en España donde las protestas han desbordado todas las previsiones., tal vez porque hemos callado demasiado demasiado tiempo.

Clientes de Endesa, en el punto de mira de los piratas informáticos




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Clientes de Endesa, en el punto de mira de los piratas informáticos
Se ha detectado un intento de fraude por phishing mediante el envío de correos electrónicos
T.R.
# seguridad informática | phishing | Endesa | consumidores | OSI | hackers |
Vie, 9 Mar 2018



El pago a través de internet es cada vez más seguro gracias a los protocolosfijados desde la propias empresas. De hecho, un consumidor que de adhiere a la llamada factura electrónica, suele beneficiarse como contrapartida con algunas ventajas que, normalmente, adquieren la forma de descuentos. Y ello sin olvidar otra, no menos importante, como es el de la eliminación del papel,con todo lo que ello conlleva.


Sin embargo, esos nuevos métodos de pago propician también que los ciberdelincuentes busquen y encuentren su hueco para tratar de engañar a los internautas.

El último caso que se ha conocido es el del intento de phishing a la empresa Endesa. Los piratas informáticos se sirven de correos electrónicos fraudulentos en los que, haciéndose pasar por la propia compañía, se informa al consumidor y cliente de la misma de que se ha producido el cobro erróneo y por partida doble de una factura. El gancho es que, a través de un enlace, se puede reclamar el reembolso.



Y ahí está, como siempre, el engaño. Si el usuario hace caso es dirigido a una weben la que se le piden una serie de datos, es decir, cae en la trampa del phishing.

Desde la Oficina de Seguridad del Internauta se recomienda, en el caso de recibir un email de estas características y haber seguido las instrucciones de los ciberdelincuentes, incluyendo poner a su disposición los datos personales,debería contactar lo antes posible con Endesa e informarles de lo ocurrido.


Una vez más, el sentido común debe estar muy presente cada vez que recibimos un correo, un WhatsApp o cualquier notificación de organismo público o compañía, puesto que este tipo de empresas e instituciones no se comunican con sus clientes o usuarios de esta manera.

En este sentido, la OSI recomienda, entre otras cosas, no abrir correos de usuarios desconocidos o que no hayas solicitado. En estos supuestos es muy importante que se eliminen inmediatamente y sin acceder a ellos. Además, no se debe contestar a este tipo de mensajes.


Del mismo modo, es preciso ser cautos a la hora de descargar ficheros “aunque sean de contactos conocidos”, aclara la Oficina. Además, para evitar males mayores, es conveniente tener un antivirus actualizado y activo.

Por cierto, siempre es aconsejable tirar del refranero, en el supuesto –se han dado muchos- de presuntos regalos, cheques y demás: “Nadie da duros a cuatro pesetas

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