Dembik Christopher Analyste Financier / Saxo Banque France Francia - Sabado, 05 de Diciembre

Hasta hace relativamente poco, el consenso asumía una fortaleza de la economía mundial en 2016. Pero no va a suceder. Será un auténtico milagro si el crecimiento de la economía a nivel mundial consigue tocar niveles de 3,1% el próximo año, tal y como prevé el Fondo Monetario Internacional (FMI). Parece que no nos hemos dado cuenta de que ya estamos en plena recuperación económica mundial desde hace seis años, pero esta fase de recuperación está siendo mucho más débil y diferente que las anteriores. Desde que comenzó la crisis financiera mundial en el año 2007, la tasa de crecimiento potencial ha sido mucho más bajo: del 3% al 2% para Estados Unidos, del 9,4% al 7,20% para China y de más de 5% a menos del 4% para Polonia. Otras regiones, como la zona euro, se han mantenido al margen protagonizando un estancamiento de su crecimiento económico. En las últimas dos décadas, los ciclos económicos han sido más cortos debido a la financialización de la economía, la globalización del comercio, la desregulación y la aceleración de los ciclos de innovación.
Desde la década de 1990, Estados Unidos. pasó por tres recesiones: en 1991, 2001 y 2009. Es un error creer que la recuperación justo ha comenzado, cuando en realidad estamos cerca del final del actual ciclo económico. El estallido de una nueva crisis mundial en los próximos años es inevitable.
La falta de impulso económico de cara al próximo año unido a los cortos periodos de deflación en relación con la caída de los precios del petróleo llevarán a los bancos centrales a perseguir su desastrosa estrategia de "alargar y disimular" que incrementará el precio de los activos financieros y la deuda global.
Los bajos precios del petróleo verán como los bancos centrales revierten las políticas de "alargar y disimular'". Foto: iStock
El BCE podría dirigir aún más los tipos de interés hacia territorio negativo y podría aumentar o alargar su programa de compra. Sobre la mesa tenemos varias alternativas: el BCE podría bajar el límite de compra del 25% de los bonos soberanos con calificación AAA. Otra opción podría basarse en añadir un programa con el fin de ayudar al mercado de bonos corporativos.
Del mismo modo, China podría sacar el "bazuca monetaria" en el primer semestre de 2016 con el lanzamiento de su propia versión del programa de compra de bonos parecido al QE. Todo ello, unido a una política monetaria de relajación cuantitativa, China podría aumentar un programa masivo de estímulo keynesiano, centrándose en el famoso y esperado plan de emisión de bonos, con el que podría recaudar 1.000 millones de yuanes.
¿Quién podría tranquilizar a los mercados?
El único banco central que dispone de margen de maniobra para elevarlos tipos de interés es la Fed de Estados Unidos. El 52% de los inversores esperan un endurecimiento de la política monetaria del país en el mes de diciembre.
No obstante, la velocidad y la magnitud de dicho ajuste se mantendrán bajas. Creemos que será poco probable que los tipos de interés vuelva con rapidez al nivel donde estaban antes de la crisis financiera global. Unos tipos de interés demasiado altos podrían causar un gran número de quiebras en industrias ya muy endeudadas, como es el sector del petróleo de esquisto estadounidense.
La Fed así como otros bancos centrales se encuentra en un callejón sin salida después de haber caído en la misma trampa que el Banco de Japón. Si suben demasiado los tipos de interés, crearán otra crisis financiera, por lo que parece imposible poner freno a la política monetaria de relajación cuantitativa.
China podría abrir la compuerta del QE para ayudar a aliviar
la economía mundial de manera temporal. Foto: iStock
Ante el continuado escenario de bajos tipos de interés, y ante el riesgo de una nueva crisis mundial, no ha sido nunca tan difícil encontrar la inversión correcta. Nadie es capaz de saber el resultado de las reuniones y posteriores ruedas de prensa del Banco Central.
El mundo podría pasar de la deflación a la hiperinflación sin hacer una parada en el medio y pasar por la inflación. Ante este escenario, el oro parece seguir siendo la mejor inversión para protegerse frente a la crisis que se avecina.
Desde la repentina caída del suelo del par euro-franco suizo (EURCHF) en el pasado mes de, la divisa suiza ya no es un activo refugio seguro. Esta decisión ha dañado la credibilidad del Banco Nacional de Suiza y los inversores se convencieron de que no pueden creer ciegamente en las palabras de los banqueros centrales.
Pese a que la moneda china, el yuan, no es un refugio seguro, quizá estemos ante el momento correcto para invertir en la divisa del gigante asiático, pues creemos que está bien situada para crecer en popularidad y ser más fuerte.
De cara a finales de 2016, el yuan podría ser la tercera moneda más negociada en el mundo, por detrás del dólar y el euro. La nueva Ruta de la Seda probablemente ha sido la estrategia económica global más ambiciosa en los últimos 50 años y probablemente tendrá éxito y empujará a los inversores a mantener más productos en yuanes.
La paradoja del estado actual de la economía es que la innovación, unido a la cloud computing, o la fabricación digital, por ejemplo, nunca ha sido tan numerosa y el crecimiento tan débil. La economía está cambiando hacia un nuevo paradigma.
Las 3 grandes tendencias para los inversores están relacionadas con demografías globales cambiantes, crecimiento económico bajo y cambio climático. Y no podemos olvidar que una población en continuo envejecimiento estimulará el desarrollo de los servicios de cuidados de la tercera edad.
Además, las grandes desigualdades entre tener y no tener, estimulará la creación compartida, la producción, la negociación y el consumo de bienes y servicios por diferentes personas y empresas.
También hay que tener en mente que la transición energética hacia las energías renovables fomentará el desarrollo de productos financieros aún poco utilizados, como los bonos verdes. Es un momento muy difícil para los inversores porque los mercados financieros nunca han estado tan influenciados por los bancos centrales, pero existen un montón de oportunidades de inversión en la nueva economía.
La yuxtaposición de lo viejo y lo nuevo es una característica del nuevo paradigma. Foto: Martin O'Rourke
6. En todos aquellos supuestos en que se incumpla lo establecido en el apartado 2 del artículo 103 del presente Real Decreto, las empresas distribuidoras procederán a abonar al consumidor, por cada incumplimiento, en la primera facturación que se produzca, la mayor de las siguientes cantidades: 5.000 pesetas o el 10 por 100 de la primera facturación completa.
Esto es un poco anuncio de internet de "Quieres ganar dinero fácilmente, pincha y te diré como". No se fien de esas cosas. Si quieren reclamar algo, hagánlo, si no reciben respuesta activen los mecanismos correspondientes. Pero si creen que #17 se está haciendo rico con esto es que son demasiado ingenuos y la prueba definitiva la ha dado en #22
3. Industria tramitará nuestra reclamación y hará pagar a la eléctrica.
Esto es radicalmente incierto.
"D) Atención de las reclamaciones que los consumidores hubieran presentado en relación a la medida
de consumo, facturas emitidas, cortes indebidos, en un plazo máximo de cinco días hábiles para los usuarios de menos de 15 kW contratados y de quince días hábiles para el resto."
Errr... eso de los 30,05 no aparece. O es que no sé buscarlo
Aparte que aparezca "5.000 pesetas" me da lugar a pensar que está un poco anticuado ese punto ¿no se las habrán agenciado para modificar ese punto?
De todas formas como presentas la reclamación ¿por escrito? Y ¿cuenta el tiempo desde que reciben la reclamación?
1. La reclamación se presenta a la eléctrica (se va a una oficina de Endesa por ejemplo) y nos sellan nuestra copia (esa es la fecha que cuenta)
2. Cuando pasen cinco días sin haber recibido respuesta por escrito y con acuse de recibo, cogemos y presentamos otra reclamación a la consejería de industria de nuestra comunidad autónoma (en mi caso, la Junta de Andalucía), adjuntando copia de la reclamación primera sellada y alegando que reclamamos los 30,05 euros de indemnización basándonos en la ley (aquí se cita el BOE correspondiente).
3. Industria tramitará nuestra reclamación y hará pagar a la eléctrica.
Nótese que en este proceso es irrelevante que la eléctrica nos llegue a responder. Todo el proceso se tramita a través de la consejería de Industria que es quien nos dará la razón y obligará a pagar a la eléctrica.